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El poema definitivo.

Se levantó de la cama con sigilo y tras abandonar el dormitorio, encendió un pitillo con el Zippo. Se deleitó con la primera calada, disf...

Mi primer retoño

Mi primer retoño
Este fue el primero de lo que espero sea una familia numerosa

lunes, 17 de septiembre de 2018

El barco de las almas errantes. Cap 14. Condiciones.

Gatete se acercó a frotarse contra las piernas de Estíbaliz y esta, cariñosa, le acarició con ternura el lomo y la barbilla.
-Bueno, Estíbaliz-dijo Alicia a un tiempo contenta y preocupada- ya que te han permitido unirte a nosotros, explícanos las nuevas reglas del juego. Creo que tenemos que saber las cartas que nos han repartido para enfrentar esta mano.
-Tienes toda la razón, Alicia, como siempre.- dijo Estíbaliz cogiendo a Gatete en brazos y sentándose en el suelo entre sus amigas, que imitándola se sentaron en círculo alrededor de su compañera y nueva protectora.  
-En primer lugar- comenzó a explicar la zamorana de ojos tan grandes como su sonrisa-el viaje ha de culminarse en la Cólquida, como se había previsto.
-Esa era nuestra intención antes de que volvieras a unirte-dijo Gema con rotundidad, como si le molestase que en algún momento los dioses o la propia Estíbaliz hubiesen dudado de su valor-vamos a finalizar este viaje porque lo emprendimos con la intención de que nos sirviera a todos de escape a nuestra realidad cotidiana y como bálsamo para nuestros males.
-Y además, ya hemos vivido demasiadas experiencias difíciles a bordo de este barco y como dicen por ahí, lo que no te mata te hace más fuerte-añadió Marta sonriendo.
-No lo creas, Marta-bromeó Estíbaliz- yo me siento más fuerte que nunca.
-Joder, Estíbaliz-dijo Juan un poco incómodo con la bromita- personalmente me hubiera gustado que matuvieses tu fuerza natural y no que los dioses te hubieran vitaminado y mineralizado con su egoísta comportamiento. Y a Gatete creo que también.-finalizó algo más relajado.
-Bueno. Coñas aparte, Zeus me ha dejado claro que podré ayudaros siempre y cuando vuestras vidas corran un peligro real, pero que deberéis valeros por vuestros medios hasta que la situación sea extrema. Que tenéis que renunciar a dejaros llevar por el amor que pudiera surgir entre vosotros-añadió mirando a Juan y a Marta mientras anunciaba esta nueva norma.
-Por eso no tienes que preocuparte, cielo-dijo Marta guiñando un ojo a Juan.nosotros ya hemos llegado a un acuerdo y hemos definido la relación que queremos mantener y no irá más allá de la amistad y la camaradería propia de dos amigos que comparten viaje y peligros.
-En efecto-dijo Juan devolviéndole el guiño de ojos a Marta- nosotros no seremos un problema y a no ser que Alicia o Gema se vuelvan locos por mis carnes morenas o descubran que nadie puede detener palomas al vuelo, volando a ras del suelo-entonó irónico-todo estará más que controlado.
-Entonces no os preocupéis-rió Gema-Alicia es muy mona y muy inteligente, pero carece de algo fundamental para que me pille por ella y no creo que los dioses le concedan atributos masculinos así por las buenas.
-Ni ganas que tengo, bonita-rió también Alicia. Y por Juan no creo que nos peleemos ninguna. Es mono, cocina bien, entiende de vinos y tiene cierta gracia, pero ¿a que estamos? ¿a Rolex o a setas?.
-perfecto entonces-dijo Estíbaliz- Y como Gatete y yo ya hemos quedado en encontrarnos en el Olimpo, problema solucionado.
-Va a subir la marea-indicó preocupada Alicia- será mejor que nos adentremos en aguas más profundas y que sigamos bordeando la costa, pero a distancia más prudencial. 
-Venga chicas, a lo vuestro que yo me subo de nuevo al Olimpo. Dadme unos besos y tened cuidadito con el mar que Poseidón tiene una mala follá considerable
-Adiós Estíbaliz-dijo Gema mientras le besaba ambas mejillas a la enviada de los dioses.-Es una gozada saber que velarás por nosotros y que de alguna manera siempre estarás a nuestro lado.
-Miau- corroboró Gatete en el acto.
El grupo se despidió entre besos y abrazos y Estíbaliz desapareció de repente. Simplemente dejó de estar allí, para sorpresa de todos que volvieron a sus cometidos con la sensación de que lo sobrenatural ya formaría siempre parte de sus vidas.
-Me va a costar acostumbrarme a estas cosas- masculló Juan tratando de interiorizar y normalizar los últimos  sucesos.
El mar comenzó a agitarse y todos se prepararon para una navegación más difícil hasta que se apaciguase el temporal.
Continuará.

viernes, 14 de septiembre de 2018

El barco de las almas errantes. Cap13. Milagros

Alicia había hecho una vez más gala de su prudencia y del acierto de sus decisiones y, antes de abandonar Atenas, había conseguido unas cartas de navegación. El viaje entraba en su parte más complicada, ya que para llegar hasta Estambul y atravesar el paso del Bósforo, habría que adentrarse en el Egeo y o bien bordear la costa griega y la búlgara o bien trazar una linea recta hasta Turquía, abandonando el Egeo y cruzando a través del estrecho de Dardanelos. Y la cosa no sería en absoluto sencilla para una capitana montañesa y una tripulación urbanita por mucho que los protegiesen los caprichosos dioses.
Alicia reunió a la tripulación y les dijo
-Chicos. Estíbaliz hubiera querido que llegásemos a la Cólquida y si nadie va a echarse atrás, eso es lo que haremos.
-Por supuesto, capitana- dijo Juan sumándose de inmediato a la propuesta- Lo haremos por ella, por nosotros y por las atípicas amistades.
-Contad conmigo-dijo Gema resuelta y firme- Vamos a terminar esta aventura juntos. A ver que pasa ahora.
-Contad conmigo también- se sumó Marta decidida- estos últimos acontecimientos, lo del tesoro, lo de los dioses y el sacrificio de Estíbaliz me han hecho pensar mucho y desde luego estaré con vosotros hasta el final, pero creo que va a cambiar mucho las cosas con respecto a mi en este viaje. Por cierto, Juan, tenemos que hablar- añadió dándole a su voz un tono mas dulce- creo que es importante que aclaremos lo que está pasando entre nosotros.
Juan ya había escuchado ese tipo de "tenemos que hablar" anteriormente en su vida y sabía lo que le iba a decir. Todo había sucedido muy deprisa y puede que en efecto, ambos hubiesen confundido sus sentimientos, por lo que le concedió a Marta el criterio suficiente como mujer inteligente que era, para haber comprendido realmente lo que estaba pasando. Y confiaba plenamente en que sabría hacer las cosas de tal forma que su amistad y su camaradería no se viesen perjudicadas por estos días de confusión.
-Entonces adelante-dijo Alicia sonriendo y con la cabeza bien alta- ¡hasta la Cólquida! ¡Hasta el infinito, y más allá!- añadió guasona.
Todos se reunieron en un abrazo de grupo y antes de separarse, sonrieron al escuchar los maullidos de Gatete que a unos metros había escuchado la conversación. Pero Juan supo que aquellos maullidos no eran complacientes, sino de asombro y de alerta.
Cuando Juan se giró para observar que es lo que había hecho que Gatete comenzase a maullar así, lo que vio le dejó sin palabras. A escasos metros de donde se encontraba el grupo, Estíbaliz, más guapa y más sonriente que nunca, estaba acariciando al felino arrodillada ante él.
-Chicas-dijo Juan con un hilito de voz, dirigiéndose a las decididas aventureras que aún seguían abrazándose- Estíbaliz- alcanzó a decir como resumen de lo que le había dejado sin aire.
El grupo se deshizo de aquel abrazo comunal y al girarse y ver a la desaparecida amiga jugando con el  gato, corrieron hacia ella gritando de emoción.
-Pero Estíbaliz-gritaba Gema-si te creíamos muerta.
-Que susto más horrible nos has dado- exclamó Alicia- ¿se puede saber donde estabas?
-Te hemos buscado por todas partes-dijo Marta algo enojada-nos tenías acojonados a todos. Pensábamos que te habías suicidado.
Estíbaliz se levantó y se acercó hacia ellas, sin poner un pie en el suelo. Simplemente flotó hasta que llegó a la altura del grupo de amigos que se paró en seco al ver que su amiga desaparecida, ya no era la misma que habían visto unas cuantas horas antes. Algo había sucedido. Algo fantástico y muy extraño, pero no malo. Los grandes y verdes ojos de Estíbaliz y su eterna sonrisa transmitían paz y alegría.
-Sentaos un momento, amigos. Os lo explicaré todo, pero no temáis. Estoy aquí para ayudaros. Zeus-comenzó a explicar Estíbaliz- me ha permitido ser vuestra protectora y me ha otorgado una serie de poderes para ayudaros a conseguir vuestro objetivo. Pero también ha puesto una serie de condiciones y de limitaciones a vuestros actos. Ya sabéis-añadió con ironía en la voz- que los dioses no destacan precisamente por su generosidad. todo tiene un precio.
Continuara.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Historia de un desertor

Cuando André desenvainó su sable y erguido a lomos del corcel entrenado para la batalla ordenó la carga de sus tropas, recibió un disparo en el hombro izquierdo que le hizo perder el equilibrío yendo a caer de bruces contra los adoquines parisinos.
Desde el suelo y mientras recibía atención sanitaria del médico del regimiento, pudo ver que la turba congregada en las barricadas rechazó el primer asalto y que los supuestamente "desarrapados" y "miserables haraganes" que su general, el marqués de Orleans, le había dicho que sucumbirían en el acto al enfrentarse a tropas regulares, en realidad era una multitud de ciudadanos de todas las edades y de toda condición social,que se habían unido contra la injusticia y la represión de un rey que no estaba dispuesto a escuchar las justas reclamaciones del oprimido pueblo.
Una vez le hubieron practicado un vendaje de emergencia, su asistente le alcanzó las bridas de su alazán y le dio el pie para que volviese a montar. 
André consiguió reorganizar a las diezmadas tropas para un segundo asalto, pero antes de dar la orden de carga, pudo reconocer en una de las barricadas a una tiradora que le era excesivamente familiar, Celine.
Celine era una poetisa parisina con la que había compartido muchas noches de versos y vino, de lectura a la luz de la luna y de paseos por los campos elíseos.
Aunque André era un hombre cultivado y amante de la poesía y de todas las artes, su formación militar y su rango de oficial de los dragones del rey, le habían hecho ponerse al frente de los soldados que calada la bayoneta y al son de tambores y cornetas, cargaban contra sus vecinos e incluso contra sus amigos y familiares.
Celine le había comentado en una ocasión mientras degustaban vino de Borgoña y versos de Boileao, que igual que no le dolían prendas en disculparse cuando no tenía la razón, tampoco le supondría ningún esfuerzo tomar un fusil y unirse a aquellos que luchaban con la cabeza alta y el corazón ardiente por la libertad, la igualdad y la fraternidad. Y desde luego aquellas palabras no fueron producto de los efluvios del mosto envejecido en barrica de roble. Puede que la bala que lo desmontó, hubiese salido del largo cañón del fusil polaco que la poetisa manejaba con acierto.
Ordenó a las tropas restantes formar en cuadro de avanzada con los granaderos al frente y antes de dar la orden, buscó de nuevo con la mirada los hermosos ojos de aquella creadora de sueños en rima asonante y versos dodecasílabos. Mandó detenerse a sus hombres y antes de que nadie pudiese evitarlo, espoleó a  su montura y con los brazos en alto y el pañuelo blanco en la mano en señal de parlamento, cabalgo hacia las trincheras. Cuando llegó, desmontó y de una palmada en la grupa, hizo que el caballo regresase a la formación. Él, ayudado por varias manos amigas, trepo hasta saltar la barricada y ocupó su lugar junto a aquella diosa de la palabra. Desenvainó de nuevo su sable de comandante, amartilló los perrillos de su pistola de fabricación nacional y gritó, "Vive la france".
 Mientras recibían el asalto del que fue su regimiento hasta que la razón le hizo desertar y unirse a quienes debía haber masacrado por orden de la avaricia y de la infamia, sintió un soplo de brisa fresca acariciándole la mejilla y al girarse, los labios de Celine repitieron el beso pero esta vez directamente sobre los labios de Andre´.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

El barco de las almas errantes. Cap12. Tributo de sangre

El silencio se podía cortar con un cuchillo con el filo mellado mientras el barco se alejaba del puerto hacía aguas profundas.
El texto del mensaje encontrado por Juan en la botella y que este leyó para el horror de todos los tripulantes del barco de las almas errantes decía así: "Nada es gratuito y exigimos un sacrificio como tributo. Una de las almas del barco deberá subir al Olimpo con nosotros antes de que finalice el día. Decidid vosotros mismos quien gozará de nuestra eterna compañía. No oséis ignorar este mensaje."
Gema, asustada como el resto de sus compañeros, rompió el silencio y con la voz entrecortada sugirió
-Podría tratarse de una cruel broma de alguien que se haya enterado del descubrimiento por el personal del puerto o incluso por el amigo a quien Mónica llamó para preguntar que debíamos hacer. incluso alguien que entendiese español pudo habernos oído en algún bar y presa de la envidia, nos haya jugado esta mala pasada.
Justo en el momento en el que Gema terminó la frase, un espectacular trueno acompañado del relámpago más impresionante que nunca hubiesen visto los miembros de la tripulación, dejaron claro que aquello no era ninguna broma.
Todos entendieron el mensaje de aquella muestra del poder de los dioses, pues el cielo estaba completamente despejado y lucía un sol espléndido.
Uno de ellos habría de sacrificare por sus compañeros. Alicia, la capitana de la en ese momento triste y descorazonada tripulación, tomo aire , consiguió mantener la calma dentro de sus posibilidades y dijo 
-Chicos. Está claro que los dioses son tan caprichosos como la fortuna y que nunca regalan nada a los mortales. Todo tiene un precio. Han pedido una de nuestras vidas y el precio es excesivo, pero algo me dice que si ignoramos su demanda, no solo morirá un tripulante. 
-Creo que está claro que yo seré el que entregará su alma, Alicia.-habló Juan conteniendo las lágrimas-mi vida ya estaba destrozada antes de subir a bordo y aunque creía que todo estaba cambiando y que poco a poco saldría de este bucle de desgracias y tristeza, con esta petición de los dioses queda clara mi misión en este viaje. No solo llegué aquí para ocuparme de la intendencia y de ofreceros cuanta ayuda pudiese aportar a vuestro itinerario.Los dioses me permitieron enamorarme de una de vosotras y encontrar un tesoro para facilitaros a vuelta pero mi sangre será la moneda de cambio. Si os acordáis, yo ya debería haber muerto. De no ser por Gema y su habilidad con la sartén, me habrían cosido a balazos.Los hados me permitieron vivir algo más de tiempo para poder seros de utilidad. Ahora he de irme. Conservo la pistola que escondí  a bordo y será una muerte rápida e indolora. Además me voy contento porque sé que con mi muerte os garantizo un futuro mejor y porque mi querido Gatete ha encontrado a quien cuidará de él hasta el fin de sus días. Y eso no sabéis cuanto me reconforta.
Al buscar a Estíbaliz con la mirada para que esta le confirmase que sería así, que no tendría que preocuparse por el hermoso felino de angora y que todo estaba en orden, se sorprendió al no verla entre el grupo de atentos y melancólicos  rostros.
-¿Y Estíbaliz?-preguntó-¿donde está Estíbaliz?
-Estaba a mi lado hace un momento-contestó Marta- no me he dado cuenta de que se ha movido. Ha sido muy sigilosa.
-Esperemos que no haya tomado ninguna decisión por su cuenta- dijo Alicia intentando conjurar al realidad con sus palabras.
Pero en efecto, Estíbaliz supo desde el primer momento que sería su alma la que subiría al Olimpo a afear a los dioses su conducta. mientras Juan hablaba y aprovechando la concentración de todos, se arrastró sigilosamente tras el palo mayor y reptando sin hacer el menor ruido, bajó hasta su camarote para despedirse de Gatete y decirle que lo esperaría con amor. Que velaría por él y por todos los demás desde el cielo y que no permitiría que le sucediese nada malo. Gatete la escuchó atentamente entregado a sus caricias y clavando en los verdes ojos de Estibaliz sus también verdes pupilas.
Después de abrazar a Gatete y besarle en el hocico, Estíbaliz se encaminó a las escaleras que conducían al puente de mando y desde allí y sin que sus amigos pudiesen siquiera percatarse de ello, saltó al mar y se dispuso a pagar el tributo requerido por aquellos que llevaban milenios jugando con la humanidad. Mientras sus pulmones se llenaban de agua y perdía el conocimiento, vio acercarse a ella a una hermosa sirena que le tomó de la mano con delicadeza y el dijo
-Tranquila, Estíbaliz. Poseidón me ha pedido que venga a recogerte y te acompañe hasta su palacio. Allí te esperan Apolo y Afrodita. Ellos te ungirán con su divina ambrosía y te acompañarán hasta el Olimpo, donde Zeus agradecerá tu generosidad y tu valentía y te otorgará los dones necesarios apra que te conviertas en la guardiana de los tuyos.
-No está por ningún lado y la puertecita de la cabina de mando está abierta-dijo Gema sollozando-Estíbaliz se ha sacrificado por nosotros
-Y su sacrificio no será en vano-añadió Juan rotundamente- tenemos la obligación moral de honrar su muerte y su alma generosa. 
Alicia, Marta y Gema se fundieron en un abrazo y dieron rienda suelta a la emoción contenida. Juan decidió en ese momento que todo cambiaría y que ya nada se abandonaría al azar. Que los hados podrían tratar de jugar con ellos cuanto quisieran pero que no les facilitaría la partida.
Continuara....o no. Lo que decidan los dioses.


martes, 11 de septiembre de 2018

El barco de las almas errantes Cap 11 La tribu

Tras una noche donde imperó el buen rollo y la felicidad a bordo del velero, la atípica tripulación y sus invitados se reunieron junto al café mañanero y a las tostadas de tomate al estilo granadino que les preparó Juan. En un guiño a su procedencia y como detalle con la capitana, las de Alicia las acompañó con nas lonchas de cecina leonesa. Como era de esperar, Alicia se negó a comer cecina si no había para todos así que en un santiamén, Juan sirvió una fuente de cecina de al mejor calidad con un chorrito de aceite de oliva virgen por encima. Todos agradecieron aquel acertado desayuno y Zuri y Gatete dieron buena cuenta de los trocitos con los que la tripulación los malcriaron.
Estibaliz se había enamorado perdidamente de Gatete y este, sabedor de que Juan siempre lo recibiría con los brazos abiertos, se entregó sin miramientos al cariño de la rubia y sonriente zamorana que cual Freyja, diosa nórdica que conducía un carro tirado por gatos, se ocupaba de que al grumete felino no le faltase de nada.
Una vez hubieron desayunado, Mónica y Alicia subieron a ala cabina de mando y confirmaron por medio de escaner y radio que estaban acercándose a Atenas y llegarían en un par de horas.
Mónica llamo a María para confirmar la quedada.
-María, nosotros estaremos allí en un par de horas aproximadamente. ¿Vosotros donde andáis?
-Estamos en el Partenon en una de esas visitas guiadas, pero en un ratejo terminaría la visita y tendremos tiempo libre por la ciudad. Si quieres y si consigo que Guille deje de fijarse en absolutamente todas las piedras de la zona, vamos a buscaros al puerto.
-perfecto, cariño-dijo Mónica emocionada por el inmediato encuentro- cuando estemos llegando te llamo y concretamos.Un besote , tesoro. Que guay lo de vuestro crucero-añadió- tu que eres tan guapa y artista, te merecías como mínimo un príncipe o un dentista y viendo como están las casa reales europeas, Guille ha sido la opción perfecta.
-Anda, idiota-rió María- Aunque Guille hubiera sido príncipe en vez d dentista me hubiera ido con él al fin del mundo.
Tras la animada charla, Mónica reunió a todos para contarles que se vistiesen para bajar a tierra firme en un par de horas, que no olvidasen sus documentos identificativos y que Juan y marta buscasen una bolsa de deportes o una mochila donde meter el cofre ya que tendrían que ir con Alicia a dar parte del descubrimiento a la autoridad portuaria.Ella y Zuri se quedarían con María y con Guille hasta que volviesen al crucero y sacaría por Internet un billete de avión para Madrid a ser posible ese mismo día, así que todo organizado.
Una vez se hubieron arreglado todos, Juan y Marta se ocuparon de guardar bien el cofre para bajarlo a entregar a la autoridad competente y antes de meterlo en la bolsa, Marta le hizo varias  fotos del exterior y el interior y le pidió a Juan que posase con el cofre y su DNI en la mano, misma foto que luego Juan le hizo a ella.
No tardaron mucho en avistar las costas de Atenas y orientados pro un remolcador que volvía a puerto, atracaron sin problema donde se les indicó.
Alicia Juan y Marta se dirigieron al puesto de la autoridad portuaria para dar cuenta del hallazgo y formar los papeles correspondientes mientras el resto de la tripulación, excepto Gatete, bajaron a conocer y abrazar a María y a Guille que avisados por Mónica, los esperaban en tierra para conocerlas a todas y tomar una birras.
Cuando Alicia, Juan y Marta se unieron a los atípicos amigos después de haber solucionado todo y registrado oficialmente el descubrimiento, pidieron una botella del mejor vino blanco griego  para celebrar que el oficial al mando del puesto de policía griega les había pedido sus teléfonos y direcciones postales para que la persona oportuna pudiera ponerse en contacto con ellos, de cara a la gratificación oficial.
-No, si al final vuestro viaje va a ser como uno de mis juegos de rol-dijo Guille con una cerveza en una mano y un vino blanco en la otra- todo son aventuritas, tesoros, batallas y recompensas.
-Y princesas guerreras- añadió Juan  clavando los ojos en Gema y Marta.
-Creo que tu princesa guerrera es esta-dijo Gema señalando a Marta- a mi no me metas en tus fregados ni en tus amoríos.
Marta sonrió y antes de que Juan se diese cuenta, le rodeo la cintura con sus brazos. 
Esta vez Juan venció su  natural timidez y acariciándola el cuello la besó con dulzura.
-Love is in the air-cantaron María y Mónica muertas de risa y Alicia, Gema y Estíbaliz cruzaron tiernas miradas de satisfacción al ver que lo de aquellos dos comenzaba a cobrar forma.
Tras comer algo y pasar el día visitando al ciudad y compartiendo copas y risas, llegó el momento de despedirse. María y Guille habían caído a todos genial, como Juan y Mónica sabían que pasaría y al despedirse de ellos todos prometieron volver a verse en España a la primera oportunidad posible.
Mónica acompañó a Juan y a los navegantes del barco de las almas errantes hasta la escalerilla para subir a cubierta y en primer lugar fue abrazando y besando a todas las chicas una a una. Cuando hubo terminado abrazó a Juan con infinito cariño y le dijo
-rubito...te veo mejor que nunca. Disfruta de esta aventura y de la compañía de la capitana y de todas las chicas de la tripulación. Son todas adorables y magnificas como personas e increíbles como mujeres. Y sé feliz, que ya toca.
Juan contuvo la lagrimita que pugnaba por brotar al despedirse de Mónica y de Zuri. Por mucho que viviera, por muchas vidas que se le concedieran, sabía que jamás conocería a otra mujer de su impresionante valía y de su enorme calidad humana. Encendió un cigarrillo mientras veía como las dos huéspedes ocasionales se marchaban u y al girarse para apagar el cigarrillo, observó una botella con lo que parecía un mensaje dentro flotando junto al caso del barco. A riesgo de perder el equilibrio se estiró cuanto pudo y a duras penas consiguió hacerse con ella. Al subir al velero, avisó a todas del nuevo hallazgo y extrajo el pequeño papel que encerraba la botella.
Leyó en alto el mensaje que contenía y estuvo a punto de perder la voz  por la impresión.
Continuará.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Historial creditício

"Otra vez tocando fondo. Otra vez es tarde y pronto. Otra vez se ha vuelto tonto el corazón"
Ahora necesito más que nada ese duro de amor. Ahora necesito más que nunca que un compañero del alma me diga "tranquilo, que nunca pasa nada". Porque si que pasa y a veces te das cuenta de que ya está bien de pasar noches enteras contando goteras y hablando a un farol.
Carezco de aval y de avalistas y eso lo complica todo. Al parecer muchos bancos de amor que yo consideraba de confianza ya no dan crédito. Y es normal. Están a sus operaciones, centrados en el rendimiento de sus inversiones y pendientes del resultado de los balances anuales.
No van a desprenderse de un duro de amor para prestármelo porque el amor ha sufrido una impresionante caída en la bolsa y las cotizaciones de los sentimientos están por los suelos a fecha de hoy, justo cuando más los necesito.
Y no estoy haciendo reproches, eso no va conmigo. Simplemente he entendido las cosas y por eso mismo quiero descargar a la banca de toda culpa. La culpa es solo mía.
Voy a abandonar por un momento la metáfora resultante del tema que acompaña este texto, para decirte que estés tranquila y que no te preocupes por mi. Sé que tienes tu vida, tus circunstancias, tus amores, tus éxitos  y tus fracasos y que ahora tu solvencia emocional está tan limitada que no debes invertir en otra cosa que no sea garantizarte tu felicidad.
La felicidad es un artículo de lujo que cotiza en un mercado a parte. Durante mucho tiempo me creí poseedor de una buena reserva de este bien tan cotizado, pero con la caridad llegó la peste y no solo la dilapidé en mil celebraciones absurdas, sino que la  derroché compartiéndola con quien no la merecía y regalándola a todo aquel que me bailaba el agua y a toda aquella que me decía "ojos azules tienes". Pues como dice San Mateo en el capítulo 5, versículo 29: "si te escandaliza tu ojo, arráncatelo".
Y se acabó. Se acabó tratar de volver a ser ese que cometía un error tras otro.Ahora aspiro a ser una versión mejorada de mi mismo. Se acabó pedir crédito indiscriminadamente en cuanto alguien me despierta algo en el pecho y creo que puede formar parte de mi vida. Se acabó mendigar. Se acabó insistir. Se terminó eso de estar siempre disponible para quien se aleja de mi  a conciencia y se oculta tras el burladero de las más absurdas circunstancias.
Y no es egoísmo, es supervivencia. Si quiero volar he de soltar lastre. ícaro voló solo y si bien aspiró a llegar demasiado alto y eso lo llevó a la muerte por ambicioso, al menos mientras ascendía, debió sentirse un Dios. Pero no es ese mi deseo. Mi deseo es ser un tipo normal, con el que poder compartir momentos cuando juguemos en igualdad de condiciones y dispongamos de un patrimonio emocional en común, en el que ninguno tendrá que invitar al otro ni prestarle duros de amor para gastárselos en tonterías. Mi deseo es que seamos amigos porque así lo sentimos los dos, porque ambos lo necesitamos y lo valoramos en igual medida y porque ambos comprendemos de la misma manera el verdadero significado de la palabra amistad.
No te asustes ni te enfades si dejas de recibir llamadas y mensajes desde mi número. Te quiero, pero no te pienso perseguir. Esto es algo bidireccional y para que dos personas se encuentren en un camino, ambas deben caminar en la misma dirección. Si tu no avanzas hacia mi, no nos cruzaremos nunca. Es fácil cuando alguien da el primer paso y marca la ruta a seguir. Pónmelo fácil. Ahora necesito que me traces el rumbo. Me he perdido. O me estás perdiendo tú. No lo sé. Lo que si que sé es que cuando volvamos a encontrarnos será todo igual de bonito que lo ha sido siempre, porque hay cosas que no debemos permitir que se agosten ni se engangrenen.
Tu tienes tus historias, pero yo también tengo las mías.

sábado, 8 de septiembre de 2018

El barco de las almas errantes. Cap 10 Todo se transforma

Después de haber celebrado como mandan los cánones el hallazgo de Juan y Marta, volvieron a la rutina de los turnos de guardia para garantizarse una navegación segura hasta Atenas, donde desembarcarían Mónica y Zuri.
-Mónica-dijo Alicia- lo que nos has contado del cofre es maravilloso y ojalá sea algo más que una leyenda, pero creo recordar que al haberlo encontrado en aguas territoriales griegas, según el derecho internacional, pertenece al estado griego.
-En efecto se considera expolio si no declaramos el hallazgo y lo entregamos a las autoridades griegas, pero la protección de los dioses es para aquellos que lo rescataron del mar y al abrirlo todos juntos, se supone que la bendición divina nos atañe a todos. Otra cosa es el valor material de cofre y su contenido. El estado griego puede que gratifique el hallazgo con una suma considerable proporcional a la importancia y el valor de lo encontrado. Ten en cuenta que nadie ha denunciado oficialmente la desaparición del objeto y nadie lo ha reclamado al considerarlo mitología. No obstante lo consultaré con un bufete experto en estos temas.
-Lo digo solo para hacer las cosas bien y según desembarquemos en Atenas, avisar a la autoridad portuaria para que lo comuniquen a quien deban, seguramente al ministerio de cultura o del tesoro público, que enviarán a un equipo a dilucidar su origen, antigüedad y valor. Una vez tasado y a cambio del pertinente recibo de entrega, ya se verá si se recompensa de alguna manera el haberlo rescatado del fondo del mar.
-Yo aún conservo mi teléfono móvil, Alicia, no como vosotros, así que mañana haré unas llamadas y me informaré bien sobre todo esto. Ahora me voy a dormir que esto ha sido un no parar de emociones y encuentros de todo tipo-añadió riendo.
-Buenas noches, Mónica. Descansa-dijo Alicia con cariño mientras la abrazaba a modo de despedida y de buenas noches.
Estíbaliz y Gatete aceptaron a Zuri a los pies de la cama ya que Mónica compartió camarote con ellos.  Gema y Marta  se miraron cómplices al ver como Juan se asomó a la puerta de su camarote para desearle buenas noches a Marta, después de ya haberlo hecho al despedirse de todos en el comedor. Estaba claro que el único hombre de a bordo había abierto su pecho a la bilbaína, quien de alguna manera encontraba cierto placer inusual al hablar con él, bucear a su lado y degustar los vinos que recomendaba. 
-Marta-dijo Gema- creo que Juan se está empezando a pillar por ti. Ten cuidado-añadió maternal- porque ese chico tiene pinta de haber sufrido mucho por amor, solo hay que leer sus textos, escucharlo hablar y leer en el azu de sus ojos. Si va a ser algo pasajero que ha nacido del tiempo que pasamos juntos y es cariño o camaradería y no otra cosa, será mejor que se lo aclares cuanto antes.-Algo incómoda por tener que justificar sus actos y sus sentimientos, aun con una amiga como Gema, a la que adoraba, Marta respondió firme, pero con mucha dulzura- Sé que lo dices con la mejor intención, cariño, pero te aseguro que no sé como ni cuando, Juan ha despertado algo desconocido en mi. Todo se verá. De momento no voy a precipitarme ni a prometerle nada, pero tranquila porque me he dado cuenta de que es un tipo excesivamente sensible y al que han debido romper el corazón unas cuantas veces. No voy a hacerle daño, pero tampoco lo alejaré de mi. Vamos a ver que sale de todo esto.
-Genial, tesoro-dijo Gema-os deseo lo mejor, los dos valéis mucho y la verdad es que haríais muy buena pareja.
Al acostarse, Juan extrañó más que nunca a Gatete pues el calor  y el cariño de aquel animal, lo reconfortaba mucho en las noches difíciles y sabía que esa iba a ser una noche diferente. Entendía y aceptaba sin problema que el felino se hubiese encariñado con la zamorana de ojos hipnóticos y sonrisa perpetua, pero le gustaría contarle que creía que se estaba enamorando de Marta. Bien que hablar con un animal implica un continuo soliloquio, pero Gatete siempre parecía entenderlo y aprobar o por lo menos soportar sus decisiones.El rubio y atípico escritor metido a marinero, consiguió coger el sueño y durmió sonriendo hasta que el despertador le anunció que debía incorporarse a la guardia.
A la mañana siguiente, después de desayunar todos juntos, Mónica subió a cubierta en busca de la mejor zona de cobertura para hacer las llamadas que le había prometido a Alicia. Al encender el teléfono se encontró con un wasap de audio de su amiga María Ramos, que alegre y dicharachera como siempre, le decía que Guille, su novio, la había sorprendido con los billetes para un crucero por las islas griegas y habían dejado a Flandis, la perrita que compartía vida y espacio con ellos, con su madre durante una semana. Ahora mismo se encontraban aproximadamente a medio día de navegación de Atenas, donde al llegar, los animadores y guias del crucero les habían organizado un par de excursiones y de visitas culturales.
Mónica escuchó el audio con tanta sorpresa como alegría y convencida de que la bendición de los dioses comenzaba a hacer su efecto. María y Guille eran también buenos amigos de Juan y reunirse en Atenas para tomarse un vino juntos, sería genial. Contestó de inmediato a María con un audio en el que le explicaba como había encontrado a Juan en Creta y como Zuri y ella desembarcarían al día siguiente en la capital griega donde la llamaría para intentar cuadrar una quedada y unos vinos todos juntos. Después de haberlo enviado, marcó el numero de un buen amigo de la carrera que se había especializado en tesoros y hallazgos arqueológicos y que era la persona idónea para contestar todas sus preguntas al respeto del fabulosos hallazgo.
Tras casi media hora de conversación, Mónica reunió a toda la tripulación en cubierto y nerviosa a más no poder por las noticias recibidas, les explicó que al haber sido un hallazgo casual y no una búsqueda intencionada y al haberse encontrado en aguas territoriales griegas, deberían en primer lugar notificarlo a las autoridades griegas, realizar diversas fotografías del cofre y su interior, anotar la longitud y latitud aproximada del lugar del hallazgo y entregarlo. El estado griego gratificaría a los afortunados buceadores con una compensación económica aproximada del cinco por ciento del valor del descubrimiento, pero que aun así y todo, su amigo le había dicho que eso podrían ser facilmente en torno a veinticinco millones de euros. O puede que más.
-¡Madre de dios!- dejo escapar Alicia- sois ricos, chicos.
-Somos-dijo Juan- En lo que a mi respecta esto nos pertenece a todos a partes iguales así que si Marta no tiene nada que objetar, lo dividiremos en seis partes iguales. Vamos-añadió visiblemente emocionado- que aunque soy de letras puras, creo que cuando regresemos a España, lo haremos con poco más de cuatro millones de euros, o puede que más, cada uno en nuestras cuentas.
-Por supuesto que sí, Juan. La duda ofende- gritó Marta mientras se acercaba a abrazarlo contenta y orgullosa por la iniciativa del hombre por el que también estaba comenzando a sentir algo, cada vez más fuerte.
Ese día el velero fue una verdadera sala de fiestas en la que se celebró por todo lo alto tanto el resultado de aquel rato de buceo, el futuro encuentro con María y con Guille y el que entre Juan y Marta, se empezaba a consolidar algo más que bonito.
Cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da.
Continuará.


 



jueves, 6 de septiembre de 2018

El barco de las almas errantes. Cap9 Gracias a los dioses

Antes de sentarse a cenar todos juntos, deseosos de que Mónica les explicase que era lo que Juan y Marta habían encontrado en el Mediterraneo, la pareja de buceadores se quedó un rato en cubierta hablando de la experiencia.
-Ha sido sencillamente genial, Juan- dijo Marta visiblemente emocionada- hacía mucho que no me sentía tan libre y tan feliz. A mi aire, disfrutando de todo lo que hemos visto allá abajo y dejándome guiar por tu mano.
-Los dos hemos estado muy a gusto, Marta. Mucho.- contestó Juan con sinceridad- realmente me he encontrado muy bien buceando contigo y el sumun de la emoción ha llegado al descubrir entre ese cúmulo de rocas, aquello que brillaba tanto y que resultó ser un cofre.
-Pero si te soy sincero-dijo Marta aprovechando que Juan encendía un cigarrillo- no creo que lo que contenga me vaya a hacer mucho más feliz que ese rato abajo contigo, Juan.
El tatuado escritor de alma sensible y terriblemente emocional, sintió como se le detenía el corazón durante unos segundos al escuchar las palabras de su atípica compañera y sobre todo, el tono con el que las había pronunciado. Además, Marta se había acercado a él para que el resto de la atípica tripulación no pudiese escuchar el comentario sobre lo que le importaba el contenido del cofre y por un instante Juan la tuvo a tiro de labios. pero se contuvo. No quería meter la pata y lo que acababa de interpretar como cálida proximidad, podría perfectamente ser tan solo exceso de discreción. Marta era una mujer tan contenida como bonita y Juan supo que si se dejaba llevar y se equivocaba al intentar besarla, seguramente rompería la armonía del barco y el sentido de aquel viaje. No estaba el horno para cobras.
-¡Chicos a cenar! -se escuchó gritar a Gema quien había terminado de preparar el menú elaborado durante las primeras horas de la mañana por Marta y ella misma y para el que Juan había abierto una buena botella de Nero D`avola, un tinto sicialiano con mucho cuerpo.
-Ya vamos, tesoro- contestó Marta y, juguetona, le quitó el cigarrillo a Juan de los labios y lo apagó en el cenicero más cercano. Juan, lejos de molestarse por ello, encontró encantador el gesto y al verse libre del pitillo, acercó sus labios a los de Marta, quien los besó fugazmente y dejando a Juan tan sorprendido como maravillado de aquel momento,  bajó rápida y pizpireta por la escalera que conducía a la cocina, el pequeño comedor y los camarotes.
Una vez hubieron disfrutado del salmorejo y el asado que les sirvió Gema, acompañado por el vino elegido con acierto por Juan, Alicia se puso en pie y solemnemente dijo:
-Mónica, creo que ya ha llegado el momento de que nos saques de dudas y nos expliques que es lo que han encontrado estos dos.-dijo guiñando un ojo en un gesto cómplice y tierno a Juan y a Marta, pues había identificado que entre esa pareja de tripulantesy amigos estaba surgiendo algo más allá de la simple amistad.
Mónica se puso en pie también y después de darle a Zuri un trocito de asado, tomó el cofre entre sus manos y levántandolo bien para que todos pudiesen observarlo, explicó:
- Leúcade es una isla que se halla en el mar Jónico, cerca de Corfú.
Es famosa porque posee un alto promontorio desde el cual se tiraban al mar los amantes heridos que querían olvidar sus penas y curar su pasión. Afrodita, que no sabía cómo olvidar a Adonis, se lanzó desde este promontorio por consejo de Apolo y quedó muy sorprendida al observar cómo salía de las aguas sin daño alguno. Este hecho se hizo enormemente famoso y fueron muchos los que se dirigían al lugar para olvidar sus penas de amor. La preparación consistía en una serie de ofrendas religiosas y actos de fe y todos los participantes se mostraban convencidos de que no sufrirían ningún percance gracias a la ayuda del dios de la Luz. Sin embargo, con el paso del tiempo la costumbre cayó en desuso debido a lo peligroso de la acción y los sacerdotes del lugar idearon un sistema de redes para preservar a los saltadores de todo peligro, al tiempo que con barcas los recogían del agua. Pero, pasado más tiempo aún, también hubo muchas personas que se negaron a saltar de este modo y desde entonces el lanzamiento se sustituyó por tirar al mar un cofre lleno de plata, lo que resultaba igual de efectivo.

Y este, queridos amigos, lleva las inscripciones de la ofrenda a los dioses. Se creía que era una leyenda, pero  a tenor de las inscripciones y de la más que evidente antigüedad y el estílo artístico del cofre, a mi no me cabe duda de su origen. Si al abrirlo, encontramos monedas de plata, no solo tendremos un tesoro de incalculable valor en nuestras manos, sino que además, los dioses nos librarán de todo peligro  a lo largo de este viaje y regresaremos sanos, salvos y con el aura completamente limpia y desprovistos del dolor que tengaos poe las historias de amor de nuestro pasado.
-Miaaaaaaaaauuuuuuuu-maulló Gatete rompiendo el climax del momento. Se conoce que al estar en brazos de Estíbaliz y esta haberlo estrechado contra su pecho según iba aumentando la emoción por las palabras de la arqueóloga, el felino había querido demostrar públicamente su estado de placer y felicidad.
Alicia y Gema ayudaron a Mónica a encontrar los resortes ocultos del cofre y al girar tres piezas del mismo al unísono, el cofre se abrió dejando al descubierto multitud de monedas que Mónica identificó como piezas de plata del periodo al que pertenecía aquella leyenda.
Un silencio sepulcral de contenida emoción se adueñó del comedor y ni los ladridos de Zuri, ni los maullidos del grumete Gatete quisieron romper la magia del momento.
Alicia sintió un soplo de aire fresco en el rostro y en el acto comprendió que lo que había sentido, era un golpe de felicidad absoluta.
Continuará.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

El barco de las almas errantes. Cap 8 Herencia mediterranea

Antes de zarpar, Alicia se aseguró por radio del rumbo exacto que debería poner para llegar hasta Atenas, donde desembarcarían Mónica y Zuri. Desde Creta era una linea recta practicamente exenta de peligros en la navegación, de escollos y de problemas meteorológicos, pues se esperaba calma chicha y mar tranquila. La ausencia de viento haría que debieran poner el pequeño motor supletorio en funcionamiento, pero decidieron que irían a la menor velocidad posible para poder disfrutar al menos dos días de la presencia de sus invitadas.
Gema y Marta hicieron un hueco en su camarote a las recién llegadas y Estíbaliz se frotó las manos sabedora de que Gatete prefiere la tranquilidad para dormir y seguramente volvería a compartir camarote con ella y con Alicia, abandonando una noche más a su humano de compañía.
Juan, propuso realizar una jornada de  conocimientos y curiosidades sobre la Grecia clásica aprovechando la presencia de Mónica y todos aplaudieron su propuesta. 
Marta y Gema dejaron claro y sin lugar a discusión que aquella noche ellas prepararían una cena especial con las vituallas recién adquiridas y tras mucho insistir, permitieron que Juan se ocupase del vino para el maridaje y de preparar un coctel a modo de postre.
Alicia sacó el barco del puerto con soltura y puso rumbo siguiendo las coordenadas que le habían indicado por radio. Una vez que estabilizó el timón y la velocidad del motor acorde al escaso viento, abandonó la cabina de mando y se unió al resto de la tripulación, para disfrutar con la animada conversación que se mantenía en cubierta y en la que Mónica, estaba dando una clase magistral sobre la influencia de la cultura clásica en todos los pueblos del Mediterraneo.
Marta se sentó junto a Juan a quien ofreció un refresco acompañado de una sonrisa encantadora y de un guiño de ojos, que el tatuado y rubio escritor, interpretó como un gesto de cariño, de simpatía y de acercamiento. Dada su natural tendencia a confundirse, se auto convenció de que Marta no tenía el menor interés en él como hombre, simplemente se estaba creando un fuerte vínculo de camaradería y amistad construido sobre las experiencias que estaban compartiendo.  La parejita que si que apuntaba maneras de folletín o de novela romántica era la nacida entre Estíbaliz y Gatete que salvando la diferencia entre especies, podría dar lugar a multitud de bromas a bordo. Gatete había elegido a la sonriente zamorana como su nueva humana y aunque también sentía cierta predilección por la capitana, Estíbaliz, amante de los gatos, se esforzaba en que el pequeño felino se sintiese completamente a gusto con ella. Y lo había conseguido.
Con el rubio cabello al viento y el sol dorando su piel, Juan observó a sus compañeras de viaje y pensó por un segundo que si la felicidad realmente existía, debería ser algo así. De pronto se percató de que Marta ya no se encontraba a su lado y cuando se giró buscándola, la encontró pegada a su cámara de fotos, inmortalizando aquella jornada de viaje y los rostros de felicidad de sus atípicos amigos.
-Marta-dijo Estíbaliz al haberse percatado de ser el blanco de algunas fotos- me acabas de recordar un montón a mi amiga Nati Hernandez. Nati es fotógrafa profesional y estoy segura de que ya habría gastado cientos de carretes en este viaje. Tiene una especial habilidad para el retrato, pero los paisajes y los monumentos también se le dan genial. Aunque sinceramente, conociéndola no habría dejado escapar la posibilidad de hacer un buen reportaje fotográfico del episodio de los piratas.
-Pues nada-dijo Juan- para nuestro próximo viaje habrá que animarle a unirse a la tripulación. Nos vendría bien contar con otra fotógrafa que disfrute revelando nuestra aventura a todo color. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero lo siento, soy escritor y creo que con mil palabras podría describir con más certeza la fuerza de un sentimiento que igual una imagen no puede reflejar.
-No sabes cuanto te confundes, Juan- intervino Marta con respeto pero con firmeza- te garantizo que una buena fotógrafa podría extraer de la foto de unos ojos todo aquello que tu escribirías y sin dejarse nada ni quedarse sin tinta ni folios.
La jornada de navegación fue quizás la más agradable de las realizadas hasta entonces. Juan se pasó el día observando a Alicia. Al fin y al cabo aquella aventura había nacido de su necesidad de respirar y de desaparecer de las angustias cotidianas durante una temporada. Pero no terminaba de verla feliz. 
La capitana era una mujer muy especial, tan hermosa y elegante como responsable y cabal, sacrificada, generosa y amante de los suyos, por lo que Juan achacó su melancólica mirada al recuerdo de su hijo, que la esperaba en Valladolid y que constituía el verdadero sentido de la vida de Alicia.   
Las horas pasaron despacio y todos disfrutaron del buen tiempo, de los baños en alta mar, en los que Marta y Juan se calzaron las aletas y las gafas y tomaron los snorkels para bucear en unas aguas cristalinas de donde para sorpresa de todos, emergieron portando un pequeño cofre cubierto de corales y moluscos. Se lo entregaron a Mónica para que lo estudiase y pudiese orientarlos sobre su procedencia.
Mónica se puso en "modo Indiana Jones" y tratando de mantener la calma les dijo nerviosa y visiblemente alegre: -chicos, agarraos. Esta noche a los postres abriremos el cofre, pero la fortuna ha hecho que por casualidad estos dos hayan encontrado algo que se consideraba parte de la mitología y de la leyenda. Lo vamos a flipar.
Pero eso....es otra historia.
Continuará.


lunes, 3 de septiembre de 2018

Indultado


El gobernador del estado suspendió su ejecución y poco tiempo después salió libre.
Intentó ser el que fue, pero ni sus puños eran los mismos, ni conservaba su seductora sonrisa, ni su cerebro era capaz de diseñar el atraco perfecto. Estaba sonado, ya no volvería a ser el número uno.
Decidió perdonarse por haberse dejado capturar, por haber perdido la forma y por olvidar el manejo de la Thompson.
Pero no era un perdedor, ni lo sería nunca. Se reconstruiría, volvería a estar en forma aunque todos lo hubiesen repudiado. Él aun creía en sus posibilidades.
Entonces la conoció, descubrió que siempre la había amado y tras hacerse con una cuartilla y un bolígrafo, escribió:

"No me importa aquel que fui,
no necesito encontrarme porque me he encontrado en ti
y renuncio a mis victorias y a mis años de placer,
ya solo quiero morirme
y en ti volver a nacer.
No me duele lo perdido,
porque te he reconocido,
no echo de menos a nadie,
ni secuaces ni sirvientes,
ni modelos,
pues tú enriqueces mi aire,
tu alimentas mis desvelos.
Quiereme, sonríeme, perdóname,
permíteme que te ame,
que te regale mi tiempo,
que ya no es mio ahora es tuyo,
y con él mi corazón,
que también te pertenece,
al igual que mi razón.
Si me quieres, he triunfado.
para amarte fui indultado.
La existencia en otro tiempo una carrera,
ahora ha cobrado sentido,
mi amor, mi vida ,
mi compañera."

Deslizó la cuartilla sin firmar en el interior de su bolso y pidió un whisky con mucho hielo y coca cola light en copa de balón.
Se sentó a esperar a que comenzase la música y cuando comenzaron los primeros acordes del My way, la sacó a bailar. Entonces sonó un disparo y con una sonrisa en el rostro, ella le introdujo la cuartilla hecha un rebujo en el agujero que la bala del 45 le hizo en el pecho, a la altura del corazón.
Todo termina llegando. Incluso la justicia.