jueves, 14 de marzo de 2024

Lunático


 Está más que demostrada científicamente la influencia de la luna en la conducta de algunas personas, además de su poderoso influjo en las mareas, en los animales y en muchos fenómenos naturales.

El término lunático, comúnmente asociado a los enfermos mentales, se acuñó hace ya muchos muchos años, al percatarse los estudiosos de las conductas humanas, de las reacciones de algunos hombres y mujeres ante la luna llena. 

El folclore popular también construyó el mito de la licantropía , según el que ciertos mortales podían transformarse en lobos durante las noches de luna llena. 

El lobo le canta a la luna, pero no es la única especie animal que rinde pleitesía al blanco satélite.

Los gatos también sienten una poderosa atracción por la luna y es muy común verlos en los tejados hipnotizados ante el reflejo del astro y maullando sin cesar como si estuvieran charlando con Selene.

A mi la luna me atrae con una poderosa fuerza y me transporta como al niño yuntero para mecerme agarrado a su polisón de nardos.

He escrito en alguna ocasión que todos los besos que no llegan a darse, se conservan en la luna y en ella oculto también mis ilusiones perdidas, mis lágrimas nacidas del amor no correspondido y de las ausencias inevitables, y mis miedos más atávicos.

Hay noches en que sentado ante a luna, recibo la visita de las más acertadas musas y mi cerebro se abarrota de imágenes, de metáforas y de todas las palabras bonitas que llenan en mi alma multitud de volúmenes sin escribir aún, pero dedicados siempre a Ella, al amor que despertó en mi y que nunca me dejará, aunque imposible sea la palabra que lo definió siempre.

¿Soy un lunático? Puede que lo sea, pero parafraseando a aquel, "francamente, querida...me importa un bledo".


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