domingo, 28 de diciembre de 2025

Dudare humanum est


 Me ratifico en lo que he afirmado en más de una ocasión: dudar es tan humano como errar. Y para mi desgracia soy terriblemente humano.

Vivimos en un tiempo en el que la sociedad se empeña en etiquetarlo todo, y en ponerle nombre, o simplemente unas siglas lapidarias a cuanto nos desconcierta, nos asusta, nos limita, o simplemente nos define. 

Resulta que uno de mis mejores amigos, que es un artista como la copa de un pino y no deja de componer canciones y de crear belleza, fue diagnosticado con un TDAH que lo condiciona y lo marca; que tras aquellos minutos de muerte clínica y esa temporadita en coma, todo se redujo a que pasé por una ECM, y que aquella salvaje experiencia terminó de colocarme en el grupo de los PAS.

Y todo esto, todo, más allá de las particularidades de cada uno y de nuestras circunstancias, se alimenta siempre de lo mismo, de las dudas.

Entre mis sentencias recurrentes esta esa que dice que cuando quiero hacerme daño, hago introspección.

Me aterra sentarme a hablar conmigo. Bueno...más bien me aterra escuchar lo que tengo que decirme, porque aunque lo he intentando en incontables ocasiones, jamás consigo engañarme, y las verdades a veces duelen demasiado.

Todo aquello a lo que concedo verdadera importancia, por fuerza termina obligándome a tomar decisiones, y por desgracia no siempre son las decisiones acertadas. Eso a lo que me lleva inexorablemente es a dudar y, por ende, a angustiarme entre las dudas. 

Con la edad he aprendido que esa angustia se debe principalmente al miedo a equivocarme a la hora de tomar una decisión, y que al equivocarme, pueda perjudicar a las personas que estén a mi lado. 

Tengo un miedo espantoso a hacer daño a las personas que quiero y a defraudarlas, tengo miedo a hacerme daño, y a defraudarme, y si sumo dos y dos y, tras hacerlo confirmo que de toda la vida siguen siendo cuatro, parece que lo que más me asusta es asumir que el ser humano es una criatura propensa a cometer errores y a hacer  y a hacerse daño. Por lógica lo que realmente me asusta, no es otra cosa que asumir que también que desde esa intensa humanidad que me define, cometeré errores. Es un silogismo de manual: el ser humano comete errores, Juan es un ser humano, ergo Juan comete errores.

Esta es la pescadilla que se muerde la cola, dudo y temo, temo y dudo, y me castigo por mi inseguridad.

Seguramente dejaré de tener miedo a decidir cuando compruebe empíricamente que de un tiempo a esta parte, empiezo a acertar en muchas de las decisiones que tomo, aunque me siga flagelando por algunas de las que más influyeron en mis vidas y me marcaron el alma, como la de mirar hacia otro lado dando por sentado que mi concepto de amistad y de fidelidad eran universales, arrancar la moto desoyendo a los amigos que me pidieron que no lo hiciera, o creer que quien reclamó mi vuelta lo hizo por amor, y no por despecho.

Por fin y tras muchos años de imperdonable inmadurez, comienzo a hacerme mayor.

Ahora tan solo me queda aprender a no angustiarme y perder el miedo ante aquello que me haga reflexionar. Vamos...tan solo me queda aprender a vivir.


sábado, 20 de diciembre de 2025

Entre tus dedos


 Aquellos que me leen con asiduidad saben de la importancia que en mi vida tienen muchas de esas canciones que voy encontrando por el camino y que conforman la BSO de mi existencia.

Algunos sabéis también que el destino me llevó a vivir una temporada en Italia, y que allí aprendí el idioma de Dante, cosa que me permitió entender muchas de las letras de esos temas que versionados nos llegaron a España tiempo después en otras bocas y con otras voces, con otro sentimiento, y con otra intensidad, pero con el mismo trasfondo emocional.

Y esta canción, que muchos asociaréis a Laura Pausini e incluso algunos podéis asociar con Armando Manzanero, es una de esas baladas escritas con el alma y compuestas afinando el  corazón pulsando la cuarta cuerda en el tercer traste. 

Sencillamente es de esas canciones que parecen hablar de ti y narrar tu realidad más triste.

Para mi desgracia he permitido que se me escaparan muchas historias entre los dedos sin ser consciente de que al enamorarme entregué mis posibilidades de alcanzar aquello que suplicaba me concediese el destino. Alguna vez me dijeron eso de "podemos ser amigos", y yo parafraseando al autor de esta canción, grité mentalmente, "amigos para qué, maldita seas. A un amigo lo perdono, pero a ti te amo".

Estoy seguro de que en muchas ocasiones parecieron banales mis instintos naturales, pero lo que tengo más que claro es que ni por asomo creo eso de que por cada hombre hay una mujer como Ella. Me niego a creer que existan muchas mujeres cuya sonrisa pueda abrirte las puertas del paraíso como si en su rostro resplandeciese la llave que abre al celestial cerradura.

Y mis problemas no se llaman Tú. Como mucho y jugando con las palabras y con mi más profunda realidad, mis problemas y mis mayores bendiciones se llaman y se llamarán Ella. Lleva siendo así mucho, mucho tiempo, muchos, muchos siglos, muchas, muchas vidas.

Alguna vez me ha mirado a los ojos y sin hacerme ver en que he fallado, me ha dicho, "lo siento, no te quiero", antes de partir rompiéndome el alma. Pero alguna vez también, me ha mirado a los ojos, me ha acariciado el rostro y me ha dicho un "te quiero" tan sincero, que con él ha rubricado de inmediato cuantos folios haya llenado y vaya a llenar hablando de nuestra historia de amor, mojando la pluma en el tintero del pecho al sentarme a escribir en vidas pasadas, en esta vida y en futuras existencias, pues moriré y naceré de nuevo con el único fin de aprender de mis continuos errores, hasta conseguir que un día dejen de ser irreparables, y se nos permita ser felices juntos.

Ahora mucho me temo, me toca tan solo seguir aprendiendo de las equivocaciones y seguir asumiendo las consecuencias de mis errores. Y publicando en cada novela los finales que no soy capaz de alcanzar en la vida real.

No es que sea un tipo romántico, es que se me ha creado para sentir, amar, disfrutar y sufrir de esta manera y os aseguro que esto no siempre es bueno, pues cuando duele, me duele más que a nadie.

domingo, 7 de diciembre de 2025

Yo no lo pedí

 


Pero mi Dios, que es todo amor, todo generosidad y todos sabiduría, supo desde el principio de los tiempos que, aunque no se  lo pidiese, siempre le agradecería  el concederme una vida tras otra para reencontrarme con Ella y poder amarla, o al menos intentarlo. 

Fracase en el intento de se feliz a su lado o no, el hecho de tener una oportunidad tras otra a lo largo de los siglos para entregarla mi corazón es un acto de generosidad y misericordia tan grande y hermoso, que solo mi Dios puede comprenderme cuando caigo de rodillas cada noche agradeciéndole que pase lo que pase y, le pese a quien le pese, una vida tras otra naceré de nuevo sosteniendo con fuerza el extremo del hilo rojo que Ella sostiene con fuerza también allí donde esté.

Hemos vivido, hemos muerto.  hemos sufrido, hemos reído. Hemos compartido mil y un amaneceres besándonos al despertar abrazados,  mil y una noches de placer sin límite , miles de horas de angustia y sufrimiento, y miles y miles de lágrimas y de heridas en el pecho.

Y todo ello, todo, me ha convertido en el que hoy conocéis, y en el que un día volverá a dejaros sonriendo y confundiendo a cuantos contemplen mi cadáver, pues ignorarán que esa sonrisa tan solo evidencia que la muerte para mi, no es más que la antesala de una nueva e intensísima historia de amor a su lado. Y de una nueva trama para un nuevo libro, pues necesitaré de mucho libros para recoger una historia de amor entre las mismas personas siempre, pero siempre con nombres distintos  y en tantos momentos históricos diferentes.

Quizás es por eso que el amor es divino y no humano, aunque se nos conceda la posibilidad de conocerlo y experimentar con él. 

Amo, luego existo, vivo, luego escribo, siento, luego hilvano las emociones que conforman mi vida con el más resistente hilo rojo para bordar un tapiz de tinta y letras que recoja la única verdad que rige mi nueva existencia: eres tu, lo sé.

Y por eso sueño con llegar a ser el mejor Juan que pueda llegar a ser, pues es ese el que Ella merece y no otro.


viernes, 28 de noviembre de 2025

Sincero homenaje


 Y esto lo escribo desde el corazón y desde lo más profundo del alma, sumándome a esa legión de escritores y poetas que desde el albor de los tiempos necesitaron dedicarle a Ella unos párrafos o unas estrofas.

Y es que todos los que nos hemos aventurado a juntar letras, en alguna ocasión hemos sentido la necesidad imperiosa de agradecer a nuestro dios (lleve el nombre que lleve, para mi todos son el mismo y el único), el haber alcanzado la mayor cota de perfección en su creación diseñando a una persona como Ella. 

Cómo habréis podido ver que en esta última frase, me refiero a Ella de forma genérica como persona, en femenino singular, pero esa persona que se esconde tras Ella, puede ser el joven efebo que cautivara a un poeta griego o la hermosa valkiria que reinara en las odas de un trovador nórdico.
En mi caso, Ella es la criatura más adorable que se puede imaginar, y con la que mi Dios y el destino han decidido que me cruce a lo largo de todas mis vidas; que la reconozca, la identifique y al hacerlo pueda volver a amarla y, revivir en cada beso las caricias bajo el sol ardiente de Judea, los abrazos en una mansión en Carolina del norte, los suspiros en un café de Biarritz y los jadeos en una habitación vallisoletana. Y por eso al escribir y al dedicarle todos mis textos, jamás escribo su nombre, pues ha tenido tantos nombres como ocasiones para hacer de mi el hombre más feliz del universo.
Y lo mejor es que sé que nunca la he soñado, que una vez tras otra la he tenido entre mis brazos, y que SIEMPRE la encontraré, pase lo que pase y le pese a quien le pese, incluso a mi mismo.
Vaya desde aquí mi más sincero homenaje. Y todo mi amor.

jueves, 27 de noviembre de 2025

Buscar el gremio. La primera dosis es cortesía de la casa.


 Tras su encuentro con Salomé, Pinacho había llegado a dos rápidas conclusiones: la primera era que El faro del norte había desarrollado el entramado perfecto en aquella empresa de asistencia virtual que le servía de pantalla en su decidida misión de protección y seguridad al servicio de España. Y la segunda, que Salomé podía ser una agente de campo en extremo peligrosa y letal, pues tras aquella apariencia de niña buena y tímida que nunca ha roto un plato, se esconde una pantera letal que puede arrancar la yugular de sus presas de un mordisco, o como y había demostrado con anterioridad, de un certero tajo de cuchillo.

—Eso te lo dije yo desde el primer día, Iván—ríe la inspectora Nogueira tras escuchar hablar así a su compañero y amigo de la agente que les sirve de enlace en SVAE—. Y aún diría más, tesoro; creo que a quien utiliza la organización para los asuntos verdaderamente feos que localizan en las llamadas, no es otra que a Alma. Mucho me temo que esa divertida formadora que acude al trabajo en patines esconde más cadáveres en su jardín que ninguno de los supuestos tele tramitadores que desempeñan allí sus funciones.

—No lo sé—duda Iván—Puede que tengas razón, pero ¿Qué me dices de Pedro Pérez? Personalmente no me enfrentaría  con él en un cuadrilátero. Tiene pinta de romperte el cuello antes de que levantes los puños para protegerte con una elegante pero ineficaz guardia inglesa.

—Incluso el mismo Charli parece uno de esos tipos a los que no les temblaría el pulso si Ulises le ordenase vaciarte el tambor de su revolver en el cráneo.

—Ulises ha sabido rodearse de los más letales ayudantes en su lucha contra esa delincuencia que acecha en la sombra y, a la que el estado de derecho que rige esta unidad de destino en lo universal que es España, no puede hacer frente. Solo de pensar en Laertes un escalofrío recorre mi espina dorsal de arriba a bajo.

—Mira que eres pedante, cielo. Pedante y pureta, que a veces te escucho hablar y parece que he puesto el NODO.

El hombre que un día sirvió como inspector en el grupo de homicidios de la Policía Nacional de Valladolid, y que ahora tras haber fingido su propia muerte trabaja en la sombra para El faro del norte, una secreta organización que desde el siglo XVI trata de proteger la buena marcha de su país, y de limpiarlo de enemigos, no puede evitar dejar que una enorme sonrisa se apodere de su rostro.

Lo cierto es que el cariño y la amistad de Clara han sido clave en su recuperación tanto emocional como física después de aquel suceso en San Pedro de Alcántara, en el que además de haber perdido la mujer que sin duda fue el verdadero amor de su vida, perdió también su identidad y su realidad como servidor público y respetuoso agente de la ley.

—Bueno, reina. Después de este pequeño análisis de las mujeres y los hombres que han de cubrirnos las espaldas si algo sale mal, deberíamos ir estudiando la documentación que me ha pasado Salomé de cara a la supuesta reunión de trabajo con los nuevos clientes de SVAE, esos que están distribuyendo Fentanilo y cocaína a espuertas a lo largo de la comunidad con la excusa de facilitar la conexión a internet a los hogares de todos los habitantes de Castilla y león.

—Pues sí, al lio—asiente Calara—que la primera dosis es gratis, pero luego los adictos terminan vaciando sus cuentas bancarias y sus corazones para poder costearse la droga que les terminará arrebatando la vida.

—No si yo puedo evitarlo, Clarita. No si yo puedo evitarlo.

Los dos experimentados policías con nuevas directrices en su labor ciudadana, estudian los protocolos diseñados por la muy eficaz Salomé y se preparan para acudir a una reunión en la que seguramente  se decida mucho más que el número de gigas que se ofertará a los ciudadanos con las nuevas tarifas marcadas desde los cárteles mexicanos y colombianos.


viernes, 14 de noviembre de 2025

La mirad azul


 Este texto lo escribí hace unos años al replantearme retomar el show junto al pianista Oscar Lobete y, ofrecer una segunda parte de nuestro espectáculo Canciones para una noche en vela. En él ofrecíamos al público una revisión (Oscar de las partituras y yo de las letras) de aquellas canciones que nos acompañaron y acompañan durante esas noches en las que te resulta prácticamente imposible conciliar el sueño al abrir las compuertas de la presa del pecho ,y permitir que las emociones fluyan en forma de lágrimas intentando así controlar el caudal de sentimientos.

Es un texto muy yo. Muy de verdad, muy emocional y muy sincero. Lo escribí en su día como acostumbro a hacer cuando quiero escribir algo que realmente siento, mojando la pluma en el tintero del alma. Puede que termine llegando el momento de llevarlo a escena

O puede que no.

Quasi

Me pides que me vaya porque no quieres hacerlo mal, porque tienes miedo, porque crees que no sabes hacerlo mejor. No tengas miedo. No te asustes, no me vas a hacer daño. Lo único que me haría daño es alejarme de ti, por eso no voy a irme a ninguna parte, porque una vida sin tu presencia es una vida de tormento, y no quiero sufrir más.

Te asusta saber quién soy, pero no te preocupes, porque eso ya lo sabes y lo que realmente te asusta es ratificar que lo que sientes al mirarme es real. Soy yo, soy aquel que los hados eligieron para ti, acéptalo sin miedo, del mismo modo que desde que te conocí no me costó ni un segundo darme cuenta de que eras tú, de que eras la que mi dios escogió para colmarme, para restaurar el equilibrio, para demostrarme que en efecto mi dios es infinita bondad, infinito amor e infinita sabiduría. Amarte es el único fin de mi existencia y soy feliz al quererte y al saber que haga lo que haga lo haré por ti.

Dices que tienes el abrazo inevitable y no sé porque consideras un error acogerme de nuevo entre tus brazos, que son mi morada, mi refugio y el único lugar en el que me siento seguro, tus brazos son la fortaleza de la que no quisiera tener que marcharme jamás.

Y no te confundas, no tienes el corazón insoportable, tienes el corazón lleno de vida, intenso, poderoso y sencillamente adorable. Y deslumbras con tu luz, una luz que se refleja en mi mirada azul, y que intento que ilumine cada palabra azul hasta que sea capaz de conseguir que desaparezca por completo la oscuridad. Hasta que despeje de sombras un futuro incierto y peligroso, porque me aterra que no estés en él.

Si que sirves para amar, y puedes darme más  y es que me das mucho más de lo que crees, me lo has dado todo simplemente con respirar con tu respirar, me lo das todo  con ser y con estar. Bendito verbo to be.


domingo, 2 de noviembre de 2025

El alegre


 Bajo este título voy a escribir el libro que una amiga de esas de las de "desde que éramos chavales" me ha pedido que escriba sobre la peculiar y muy ajetreada vida de su padre, a quien aún tiene la suerte de poder besar siempre que regresa a España, pues ella vive en esas islas que un día estuvieron habitadas por belicosos pictos y espirituales celtas.

Por lo que me ha contado ella y por lo que iré descubriendo en las entrevistas que le haga para documentarme como Dios manda, este tipo tuvo que ser realmente interesante y divertido y, estoy seguro de que a fecha de hoy seguirá siendo cuando menos encantador y muy peculiar.

Me parece un proyecto precioso nacido del más profundo de los cariños, y de la ilusión de que esas aventuras y anécdotas con las que se amenizan las reuniones familiares, no queden en el olvido cuando este ex tramoyista del teatro Calderón baje el telón por última vez.

Realmente para mi este trabajo no será tal, pues aunque se me vaya a pagar por él para dignificar y gratificar la labor y el tiempo empleado en él, el sobresueldo humano será más que generoso y no cotizará en la Seguridad Social ni tributará en Hacienda. 

Me harto de decir que para mi, escribir es una necesidad vital, y además, de alguna manera, sé que mi padre, que en paz descanse, aplaudirá que me involucre en este literario reconocimiento a la experiencia y a las vivencias de quien hoy,  tiene como él una nieta universitaria. Me emociona pensar que también le estoy rindiendo un velado homenaje implícito a quien fue mi faro y mi guía. 

Este proyecto comenzará en enero del próximo año, así que hasta entonces no escatimaré creatividad ni horas en terminar  Inocentes, la que creo que podrá ser la novela que defina mi trayectoria literaria.

Al tiempo.

Me siento muy gradecido a cuantos me acompañaron y me acompañan en este recorrido en negro sobre blanco.

 Vivo, luego escribo.

miércoles, 29 de octubre de 2025

Buscar el gremio. Puntada sin hilo.


 Tal y como Ulises le había explicado, Pinacho recibió la llamada de Salomé, citándolo en un lugar ajeno a SVAE para evitar posibles encuentros indeseados con clientes que pudieran interesarse por el desconocido y echar por tierra futuras tapaderas.

A las 20,30, puntual como un soldado prusiano, Iván se personó en el concurrido bar de la cercana población de Tudela de Duero, donde lo aguardaba ya Salomé disfrutando de una cerveza de importación acompañada de una original tapa cortesía de la casa, consistente en un rollito de cecina relleno de confitura de tomate, aliñado  con aceite de oliva y orégano.

—Está bastante rico—afirma la agente secreta mientras lo besa en ambas mejillas aparentando ante el gentío recibir a un amigo de toda la vida—.La casa lo ofrece hoy con la consumición, en este sitio son así de generosos.

—Da gusto que haya lugares en los que aún se cuide al cliente—responde Pinacho haciendo un gesto a la camarera que al verle levantando la mano se acerca solicita y sonriente—me tomaré un Jesús Yllera acompañado de una de estas delicatessen—indica a la empleada de la barra, quien asiente con la cabeza y se retira en busca de una copa y de la botella del tinto elegido.

—Veo que tienes buen paladar para los vinos—dice Salomé mientras apura el contenido de su jarra y hace un gesto a la camarera señalando que tomará otra—pero yo soy más de buena cerveza. Es algo que siempre agradeceré a los belgas, sus buenas cervezas. Eso—añade—y los comics de Tintín.

—Imagino que él fue quien te inspiró para introducirte en este mundo de misiones secretas, aventuras y cosas que parecen otra cosa y en realidad esconden mucho más de lo que permiten ver, ¿No?

—Bueno—responde la discreta y eficaz agente de inteligencia—no creo que necesites que te explique la de vueltas que puedan dar las cosas, ni lo complicada que llegan a ponerse las circunstancias más absurdas, en cualquier caso perdóname, Pinacho—se disculpa con seriedad—,pero no estamos aquí para hablar de mi vida. En la mochila guardo la documentación necesaria para sostener vuestras identidades de cara a la reunión con los narcotraficantes que se ocultan tras la eficiente empresa de telefonía e internet que les sirve de pantalla para su novedoso e inteligente sistema de distribución. Nogueira y tu podréis ocupar mi lugar y el de Charly, aunque claro—remata con gravedad—esto solo nos servirá una vez, a partir de ahí seremos Charly y yo los que deberemos tomar las riendas si os descubren. Ya hemos pensado la historia que les contaremos a nuestros "clientes" si todo se va al carajo y encontramos vuestros cadáveres con un agujero de bala en la nuca tirados en una cuneta.

—No te preocupes, Salomé—dice Iván sonriendo de medio lado como una tintorera antes de morder a su presa—los cadáveres que se encontrarán en la cuneta no serán los nuestros, te lo aseguro. Mi querida compañera tiene casi tanto carácter como tú, y no te quepa duda de que venderá cara su piel.

—Pues venga—dice Salomé concluyendo la reunión—coge tu la mochila como si fueras un caballero ayudando a una dama a llevar peso y salgamos de aquí.

—Sabes que eso hoy en día casi se podría considerar machismo ¿verdad?—ironiza el inspector de homicidios obedeciendo la sugerencia.

Los dos servidores públicos de azarosas vidas y complicadas circunstancias, pero idénticos objetivos abandonan el local y se despiden en la calle con dos besos, uno por mejilla.

—Una vez hayáis leído los protocolos creados para atender esta misión, confirmadme que todo está correcto, que los habéis interiorizado y que los seguiréis sin apartaros un ápice de lo escrito en ellos —. Solicita la agente mientras se da la vuelta y emprende camino hacia su coche.

Iván asiente con la cabeza aunque Salomé ya no puede ver el gesto de conformidad y, sonríe pensando que cuándo se siente con Clara a preparar la misión y lean los protocolos, ratificarán que esta eficaz agente de El faro del norte nunca da puntada sin hilo ni deja un cabo suelto. 



viernes, 24 de octubre de 2025

Y ayuda a hacer de ellas algo mucho más digno

 


Mañana presentaremos en sociedad el libro de relatos, canciones y poemas que la editorial Suseya ediciones ha decidido publicar como reconocimiento a una iniciativa que nació de la afirmación que acostumbro a repetir tras haberla ratificado en mis propias carnes, la literatura salva vidas.
A raíz de cierta catastrófica desdicha que ahora no viene al caso, decidí crear un taller literario en el que a lo largo de distintas sesiones y con la colaboración y la inestimable ayuda de algunos talentosos y muy especiales amigos, los integrantes del taller fueran poco a poco dándole forma a su pasión literaria y a su necesidad de escribir, que es lo que distingue a un verdadero escritor de todos los demás.
El poder sanador y catártico de la literatura se hizo evidente a lo largo de unos cuantos meses, de poco más de un año en el que mis alumnos y yo nos conjuramos para permitir que los libros fueran la más eficaz medicina para combatir nuestras dolencias y nuestros males y al ver que había aún alguna bacteria emocional que se nos resistía, trabajamos la elaboración de las más efectiva vacuna en negro sobre blanco. Y ha tomado forma con 142 pags y pasta blanda y mañana se presentará en sociedad en el mismo maravilloso espacio que acogió generosamente todas las sesiones del taller, La bien pagá espacio escénico.
Parafraseando a cierto hedonista y campechano monarca que añora su patria desde el exilio, me llena de orgullo y satisfacción ver el resultado de mis aportaciones en la creatividad de mis alumnos y el cómo ellos han crecido literariamente trabajando distintos estilos y esforzándose en ofrecer lo mejor de ellos mismos.
Y como no podía ser de otra forma, esa relación de aprendizaje se fue transformando poco a poco en cariño y amistad.
Y mañana lo celebraremos con familiares, amigos y lectores en general.

martes, 14 de octubre de 2025

Voluntad de Dios


El santo oficio lo dejó muy claro en el edicto que promulgó para que no quedara duda alguna de que aquel que osase prestarme ayuda o cobijo, sufriría el peor de los tormentos antes de ser ejecutado en la vía pública a ojos de cuantos quisieran comprobar la grandeza de Cristo. 
El tribunal de la inquisición que juzgo mis crímenes me condenó a morir en el potro sin opción alguna a defender mi vida y mi honor, ni a probar ante Dios y los hombres, que jamás renuncié a mi fe ni adoré otro dios que no fuera el Cristo que predicó el amor como forma de vida, y la igualdad entre los hombres sin importar la pureza de su sangre. Y que si di muerte a un hombre, lo hice en el intento de salvar la vida de aquella a quien desgraciadamente tuve que llorar a pesar de mi crimen.
Me llamo Pedro de Aduza y mi único delito ha sido enamorarme de la más hermosa criatura que creó Dios nuestro señor, y que al decidir que viniera a este mundo del vientre de una hebrea, me supuso hacerme merecedor de la ira de quienes nunca conocieron ni conocerán el amor que Cristo predicaba, ni el perdón que quiso enseñarnos al bendecir a aquellos que le dieron muerte en la cruz.
Soy natural de Orbaneja, en el reino antiguo de Burgos,  y esta Villa que acogió un hospital templario, también albergó una aljama en la que judíos y mozárabes se reunieron para comerciar y asentar los lazos de unión y conocimiento que habrían de enriquecer las tierras de mis padres y de mis vecinos.
Cuando una mañana al ir a por agua a las fuentes, por casualidad vi el brillo en los ojos de Rebeca, casi me despeñé por las laderas de la cascada, deslumbrado por su luz. Pero me rescató la enorme sonrisa que me regaló al percatarse del traspiés que me produjo contemplar tanta belleza y que a punto estuvo de dar con mis huesos en tierra muchos metros más abajo.
La amé y me amó, nos descubrimos, nos reencontramos y nos amamos de nuevo, pues no me cabe duda de que Dios nos ha bendecido con tanto amor que no alcanza tan solo para una vida, sino para multitud de ellas. Y es por ello por lo que disfruta permitiéndonos cruzar nuestros caminos una existencia tras otra. Pero en esta vez nos tocó además sufrir, y tuve que ver como mi amada rebeca se quitó la vida en lo más profundo de la cueva del agua, antes de que aquel odioso esbirro a quien di muerte con mis propias manos, la alcanzase para conducirla a la pira por orden de los enviados del santo oficio, acusada de brujería por alguna vecina envidiosa de su belleza y de su natural habilidad para sanar heridas.


Los pocos días que pudimos resistir escondidos en la cueva, fueron para mi los más dichosos, y tantos besos nos regalamos y con tantas caricias nos cubrimos, que esta noche oscura en la que la nieve todo lo cubre, no tengo siquiera frio, pues su recuerdo me calienta el alma.
Maldigo el momento en el que abandoné la cueva en busca de un pan con el que alimentarnos, pues debieron ver mis movimientos y aquello nos llevó a la ruina.
Pero a pesar de todo, sigo creyendo en mi Dios que es todo amor y todo misericordia, y sé que me permitirá reencontrar a Rebeca en mi próxima vida, por lo que estoy ya deseando abandonar esta envoltura y volver a nacer donde Él disponga para llegar de nuevo a sus labios.
Es voluntad de Dios que nos amemos, y yo lo obedezco agradecido de haberme bautizado en las aguas de la verdadera fe.