sábado, 21 de julio de 2018

Momentos

De repente, un día te descubres sonriendo y disfrutando de momentos que creías que no volverías a vivir. Y los vives. Y sonríes y te sientes tan feliz que te asusta pensar como se lo cobrará el destino. Entonces respiras hondo y te concentras en llevar el ritmo desde el pecho hasta los pies y en las miradas de los amigos que te acompañan y que han decidido unir sus corazones al tuyo para hacer fuerza contra lo que tenga que venir. Y lo que viene es otra canción maravillosa que te recorre la espina dorsal con cada nota y te reafirma en que hay tanto bonito esperándote, que no vas a renunciar a ello por temor a lo malo con lo que te puedas cruzar. Desgraciadamente es inevitable encontrarte con situaciones y personas desagradables acechando en las sombras, pero por fortuna habrá sonrisas iluminando los rincones más oscuros para que pases sin miedo y no vuelvas a tropezar.
Y desde unos enormes ojos verdes te dicen que la noche es preciosa y la compañía inmejorable y desearías que ese momento no terminase nunca. Y te das cuenta de que compartes un concierto más, un vino más y un abrazo más, con un amigo que lo es desde que apenas sabías lo que significaba realmente ese término. Por muchas vueltas que de la vida, aquellos por los que morirías y por los que matarías siguen cerrando filas junto a ti y eso te reconforta y te enorgullece, porque quiere decir que algo estás haciendo bien.
Cuando piensas en lo asustado y escondido que has estado y en lo genial que es aplaudir tras un concierto que te ha sacudido el alma por completo, invocas a quien sea el que maneja los hilos y le agradeces haberte permitido conocer a quien ha puesto en tus manos una taza de café cargada de simbolismo y de buenos deseos y a quien le ha acompañado hasta ti. Y al ver que a tu lado, alguien con quien compartes algo más que el apellido ha encontrado el amor junto a una mujer maravillosa, deduces que efectivamente todo termina llegando, incluso lo bueno. Solo hay que buscarlo, por muy bien oculto que esté en la montaña más alta y más lejana. Pero el premio merece la escalada y lo he encontrado y me aguarda en la cima con una mirada cómplice.
La vida son momentos. Los hay espantosos, pero momentos como estos de los que hoy hablo compensan con creces todo y te hacen seguir levantándote cada mañana. 
Tenemos el mismo derecho a tropezar, que a levantarnos y seguir en la carrera.  El mismo derecho a temer que a desear y el mismo derecho a perder que a ganar. Pero ganemos.
 La victoria es mucho más dulce y recoger el premio y dedicarlo a las personas amadas, es el sueño de todos los que apostamos por la vida. 

domingo, 15 de julio de 2018

Todo termina llegando, incluso lo bueno.

Me vais a permitir que escriba este texto. Bueno...es mi blog y puedo escribir lo que se me antoje.
El próximo 24 de julio voy a cumplir 44 primaveras. Hoy he decidido que no voy a volver a hablar de  segundas temporadas, vidas nuevas ni nada por el estilo. 
Hoy 15 de julio y sin venir a qué, me he despertado convencido de que ya se terminó. Ya se acabó. Ya he escrito demasiado sobre el pasado y he estado a punto de ignorar el presente y de renunciar al futuro.
He pasado por algo espantoso, he sufrido mucho y he perdido a seres muy queridos, pero eso no me hace especial. Nunca he tenido el monopolio del dolor ni lo he querido, aunque me he regodeado en exceso en la desgracia.Con ayuda de algunos, eso si. Ha habido quienes se han esforzado en machacar mi auto estima y mi ego y a puntito estuvieron de conseguirlo. Ha habido personas especialmente dañinas, pero son una inmensa minoría al lado de las buenas personas que forman parte de mi vida y que con su apoyo, su cariño y su energía, me han sacado de este inmenso lodazal en el que estaba atrapado. Debo mucho a muchos y me precio de pagar mis deudas y cumplir mis promesas, aunque a veces tarde, pero mi padre me enseño la importancia de la palabra empeñada. No puedo mencionar a todos a los que debo la luz al final del túnel, pero además de una familia que siempre ha peleado a mi lado pese a luchar sus propios combates, tengo la inmensa fortuna de contar con gente increíble a mi alrededor que me han regalado tanto, que creo que jamás podré estar a la altura. 
Hoy le he prometido a mi gato que se acabó escribir sobre el pasado, sobre accidentes, comas, corazones envenenados y amigos traidores y crueles. A la mierda. Desde esta misma mañana todo eso pasa a ocupar varias páginas en mi libro de "me importa una puta mierda".
Por supuesto nunca dejaré de escribir. He descubierto que la literatura salva vidas y no solo metafóricamente. Al poner por escrito lo experimentado y al haberlo convertido en relatos, novelas, poemas y textos de todo tipo; me he limpiado por dentro y he exorcizado muchos demonios.
Ahora centraré mi necesidad de escribir en lo que hace que merezca la pena aguantar otro asalto.
No os preocupéis, ni voy a escribir un libro de auto ayuda ni me pienso convertir en un ñoño (no más de lo que lo he sido siempre) que solo hable de besitos, florecitas, amaneceres en la playa y unicornios que galopan por el arco iris (podéis hacer una alto en al lectura para echar la pota). No voy a renunciar a lo que necesite cada historia y cada personaje, pero no pienso abastecerme de recursos nacidos únicamente de las más amargas experiencias.
Me voy a Ítaca. 
El faro que no era capaz de distinguir en la distancia me guia y me orienta y tras pasar demasiado tiempo pululando por el puerto, he decidido embarcar y soltar amarras.
No sé cuando llegaré o si lo mejor de todo será el viaje, pero paso de quedarme en tierra fumando un pitillo tras otro y contándole al mundo lo duro que es todo, lo difícil que es vivir y lo peligroso de elegir la tripulación equivocada. Al carajo. Estoy recuperando la fuerza y puedo remar yo solito si hace falta. Aunque espero que aquella que he encontrado en la montaña, me acompañe en este viaje.
Tengo abiertos varios frentes literarios y me esperan diversas publicaciones a corto y a medio plazo.
He aprovechado este tiempo para formarme y obtener títulos que avalen mis conocimientos y mis habilidades. Toca reinventarse y comerse el mundo (espero que no engorde demasiado, que ya voy teniendo una edad y ahora cuesta mucho más purgar los excesos).
El que nace lechón muere cochino y renace más lechón que nunca, por lo que soy y seré quien he sido siempre, con mis muchos defectos, mis escasas virtudes y mi bigote bicolor, pero nunca le negaré un favor a un amigo ni una mano a quien me la pida. En eso me ratifico, podéis contar conmigo.
La vida es aprendizaje y creo que esta mañana me he graduado en muchas asignaturas. Y sé que aun tengo que entregar demasiados trabajos y hacer unos cuantos exámenes, por lo que seguiré aprendiendo y dejaré de repetir una y otra vez el mismo curso.
Las cosas nunca pasan porque si, pasan porque tienen que pasar y el que esta mañana abriera los ojos con una sonrisa en el rostro, no ha sido casual ( y no creo que mi gato me estuviese haciendo cosquillas en las plantas de los pies).
Y ya, que me sueltan delante de un teclado y no sé contenerme.
Que quiero mucho a quienes quiero.
Gracias a todos los que habéis estado a mi lado. Siento haberos preocupado. Se acabó.

sábado, 14 de julio de 2018

Cosas del directo V,, ¿E S?

La luz roja se encendió en el exterior del plató y los técnicos de control dieron paso a la intervención de Eduardo, el director del Magazine de La 8, el canal de televisión que acerca la actualidad de la provincia a los vallisoletanos y en el que participan entre otros colaboradores, la periodista italiana Ivana la Piana y su ayudante, la Chihuahua de apenas kilo y medio de peso, Moquita.
Moquita lleva ocho años aprendiendo las artes de la comunicación de los dos maestros con los que tiene la suerte de convivir, Eduardo e Ivana. Con ellos, además de compartir, tiempo, espacio, helados y cariño, ha encontrado su vocación: la televisión.
Cada vez que los compañeros de sonido le colocan el micro en el collar, Moquita traga saliba, se atusa un poco el pelo y repasa mentalmente lo que va a decir para no meter ninguna de sus cuatro patas. Lo que más le cuesta es ladrar en el idioma adecuado pues Moquita ladra en español y en italiano. Ahora le ha dado por el inglés y se prepara para un futuro en el que se la envíe como corresponsal a la sede de Naciones Unidas, desde donde dar la exclusiva con la que lleva soñando desde hace tiempo: la declaración universal de igualdad entre especies, géneros y pueblos.
Eduardo presenta a su próximo invitado y da paso a la intervención de la pareja de colaboradoras que cada día le regalan su apoyo, su alegría y su amor.
Ivana y Moquita cruzan el plató hasta la mesa donde se sentará el invitado al que Eduardo está recibiendo con un apretón de manos. Cuando están a punto de llegar a la mesa y ocupar sus puestos junto a ellos, Moquita identifica un aroma  familiar en el aire. Huele a pesto recién hecho. El invitado es Julio Vallés, el presidente de la Academia de Gastronomía de Castilla y León y justo antes de acudir a su cita en el estudio de televisión, se ha quitado el delantal tras haber pasado el día cocinando para los usuarios de un comedor social. Hoy les ha preparado una deliciosa pasta con pesto y un sabrosísimo tiramisú de postre. Solo Eduardo e Ivana saben que esa es su comida favorita y solo ellos pueden entender que el fino olfato de Moquita haya sido capaz de descubrir ese aroma oculto tras el del jabón con el que Julio se aseó en la propia cocina del comedor social,tras terminar de cocinar y ver que no tenía tiempo para ir a casa a ducharse y a cambiarse de ropa, como era su costumbre tras un día de trabajo intenso.
Moquita comenzó a ensalivar y a relamerse y aunque intentó disimular, las cámaras recogieron sus constantes miradas inquisitorias al gastrónomo, con las que le estaba pidiendo una racioncita de lo cocinado minutos antes. Al percatarse de ello, Ivana no pudo contener la risa y le guiñó un ojo a Eduardo, quien también identificó en el acto la expresión golosa de Moquita.
A una señal del director, un ayudante del invitado con el que estaban conversando  en riguroso directo,  se acercó con un plato repleto de pasta y otro con una generosa porción de tiramisú. Moquita no pudo contenerse y saltó de su silla y se avalanzó sobre la muestra del menú del día que habían traído para enseñar a cámara. 
--Son cosas del directo- dijo Eduardo entre carcajadas. Y todos los expectadores disfrutaron al comprobar que las personas necesitadas que habían degustado la cocina de Julio aquel día, habían saboreado algo tan delicioso que llevó a la colaboradora chihuahua a perder los papeles.

domingo, 1 de julio de 2018

Madre

Llevaba tanto tiempo luchando por ser madre, que cuando al fin lo consiguió no cupo en si de gozo. 
Durante muchos años había visto a sus familiares y amigas celebrar el milagro de la maternidad y experimentar eso que se le antojaba la experiencia más maravillosa de cuantas podía experimentar un ser humano, pero nada, no había manera.
 Presa de la desesperación y la impotencia recurrió a la ciencia y, tras consultar a los mejores especialistas y someterse a multitud de tratamientos y de experimentos científicos, lo logró.
No fue un embarazo nada fácil. De hecho desde el primer momento se consideró un embarazo de sumo riesgo y peligraban tanto la vida del feto como la suya propia, pero no renunció a su sueño.
Conseguir quedarse en estado fue el primer milagro que asombró al mundo y abrió un nuevo camino en las posibilidades de la gestación.
El embarazo fue un infierno en todos los sentidos. Cambios hormonales, dolores y fatiga, miradas de asombro e incluso de repulsa y comentarios desagradables. Burlas e insultos de una sociedad anclada en el inmovilismo y en las tradiciones que trataron de matar su ilusión y su deseo de dar a luz.
El parto fue extremadamente doloroso y pese a ello, no borró en ningún momento la sonrisa de su rostro. Ni los inmensos dolores ni las salvajes contracciones le restaron un ápice de felicidad. Ni siquiera la cesárea  le hizo arrepentirse de su decisión.
Cuando pusieron a aquel bebé entre sus brazos y lo sintió respirar, supo que todos los sufrimientos, los miedos y las angustias habían merecido la pena.
Lo besó una y otra vez hasta que la enfermera se lo llevó a la zona de neo natos donde tendría que permanecer unos días en la incubadora. Mientras se lo llevaban, no pudo evitar derramar las lágrimas y no hizo ningún esfuerzo por contener el llanto.
El ginecólogo que dirigía el equipo de médicos especialistas, proctólogos, urólogos y pediatras, se acerco hasta su cama y hablando con especial ternura y mucha delicadeza, le dijo:
-Mi más cordial enhorabuena, Don Javier. Contra todo pronóstico y contra todas las leyes de la naturaleza, ha sido usted madre de un hermoso bebé sano y perfectamete formado. La ciencia ha dado un salto de gigante y con usted se ha escrito hoy una nueva página en la historia de la humanidad.
Don Javier apretó fuerte la mano de su novia, quien lejos de tratar de quitarle la descabellada idea de la cabeza, siempre lo había apoyado en su lucha por ser madre. Además de haber donado los óvulos necesarios, había permanecido junto a él durante el parto y fue la primera en besarlo con ardor cuando el niño rompió a llorar al abandonar su vientre.
Nosotros también parimos. Nosotros también decidimos.
 

domingo, 24 de junio de 2018

Hogueras

Microrrelato escrito para su lectura pública durante la presentación en la Casa museo de Jose Zorrilla del libro Relatistas 2018. La editora Eva Melgar tuvo la cortesía de leerlo por mi. La temática de estos relatos que no debía superar las doscientas palabras, título incluido, era la noche de San Juan. Y a mi, que por cierto es mi santo, me salio esto.
 
Iván decidió que este año realizaría el ritual de purificación que los pueblos celtas nos habían legado y acumuló en el jardín del chalé maderas y cartones para hacer una gran hoguera donde quemar todo aquello que no quería en su vida.
Llegó el solsticio de verano y supo que aquella noche definitivamente cambiaría su existencia.
De blanco impoluto y con el rubio cabello recogido en una coleta, se situó junto a las llamas para arrojar al fuego el papel donde escribió lo que quería que desapareciese para siempre. Entonces le embargó una terrible angustia. Podría llenar cientos de folios con todo lo que detestaba de su vida y apenas le quedaban tinta en el bolígrafo ni ganas de vivir.
Resignado y asustado al cerciorarse de que eran las doce en punto, tomo aire, apretó los nudillos, sonrió irónicamente y saltó. Por fin todo cambiaría por completo.
Cuando los bomberos alertados por los vecinos al ver las llamas en el jardín, echaron abajo la puerta del chalé adosado, encontraron el cuerpo de Iván carbonizado en el interior de la hoguera.
Mientras retiraban el cadáver comenzó a llover. La tormenta había llegado demasiado tarde, como todo en su vida.

sábado, 23 de junio de 2018

Variaciones sobre el reato más corto que he escrito nunca.

Siempre he odiado Twiter porque a mi 140 caracteres no me permitían expresarme, hasta descubrir el maravilloso mundo de los microrrelatos y los nanorrelatos.
Llegué a ganar un previo provincial de nanorrelatos y me divierte concentrar en el menor número de palabras lo que quiero hacer llegar a mis lectores.
Entonces un día escribí un relato de tres palabras, título incluido que me pareció expresar tantos sentimientos que llegó a asustarme. Decía: Terminal. Diagnóstico, tu.
Comencé a darle vueltas y creo que lo voy a dejar así:  Terminal: diagnostico,tu. Procedí a extirparte en un juzgado.Sin anestesia.
Espero que os guste tanto como a mi me ha dolido escribir algo así.

martes, 19 de junio de 2018

Infinita ternura

Me precio de cumplir siempre mis promesas. Y de pagar mis deudas. Esto último lo tengo más difícil contigo porque sé que aunque intente poner la cuenta a cero, siempre que me sonrías volveré a deberte mucho. Pero te prometí que te diría por escrito lo que no puedo decirte con palabras. No porque no sepa expresarme, sino porque por escrito me siento mucho más cómodo y no me trabo, vocalizo bien e incluso se entienden mis erres.
Perdona, cariño, pero voy a hacer trampas. Voy a dejar que Calle 13 y Silvio te canten por mi una canción a la altura de tu alma y tu espíritu de mujer valiente, tierna, luchadora y sacrificada.Y una vez hayas escuchado esta canción que te compusieron sin conocerte, pero que estoy seguro de que es para ti, podrás leer mi texto. Un texto que es una carta de amor, pero no de ese amor que nos confunde y nos lleva al precipicio de la equivocación, sino de ese amor que no es otra cosa que la máxima expresión del cariño, de la amistad, de querer de verdad. Querer tal y como nos explicó la rosa de El principito, que es un sentimiento que no implica posesión ni necesita de reciprocidad. Y eso se llama amor. Te amo porque te quiero tuya, libre, feliz y consecuente con tus actos y con tus principios. Te amo porque eres una buena amiga y eso me lleva a quererte por encima de todo lo banal y lo superfluo, de todo lo confuso y lo egoísta, de todo lo irreal y lo mezquino. Te amo porque te siento junto a mi y porque sé que me quieres junto a ti. Y porque  por difíciles que puedan ponerse las cosas, siempre podré apoyar la cabeza en tu hombro y tu siempre podrás encontrar cobijo en mi pecho. Y pelearemos juntos. Y mi fuerza sera tuya y tu coraje será mi aliento. Y mi ejemplo.
Me despiertas una infinita ternura, porque conozco tu lucha y lo difícil del combate que entablaste hace ya unos cuantos años y, en el que a veces han llegado a derribarte, pero siempre te levantas y vuelves a la pelea. Envidio  tu valentía y la sonrisa que enarbolas como bandera en el campo de batalla y ante la que cualquier enemigo cae deslumbrado y desde el suelo, no le queda otro remedio que pedir refuerzos. Y tú, cuando escuchas el sonido de su cuerno que reclama tropas de refresco, lejos de asustarte bajas la visera del yelmo, alzas la espada desafiante y resistes cada nueva carga.
Peleas por la rectitud de unos valores  que nunca traicionaras y por el fruto de tus entrañas que necesita de ti y de la victoria  con la que cada noche le regalas un sueño tranquilo y la esperanza de un nuevo día sin preocupaciones y sin nubes que oculten el sol de tus ojos.
Y así, a groso modo, esto es lo que quería decirte. Que te amo. Y que estoy feliz de que seas mi amiga. Y de ser tu amigo. y que mataría por ti y moriría gustoso si al hacerlo, aceptasen el trueque y el destino pudiese regalarte otro motivo para que nunca borres la sonrisa de tus labios. 
 

sábado, 9 de junio de 2018

Lugares mágicos

Esos son todos en los que puedo estar contigo, desde la montaña más alta y escarpada al parque urbano más concurrido, pasando por un local donde acompañan las consumiciones con música de jazz.Incluso en el interior de un coche estacionado junto al esqueleto de un edificio que nunca terminaron de construir, pero en el que me instalaría contigo mañana mismo para pasar junto a ti el resto de mis vidas. En todos ellos he disfrutado de la magia de tu cariño, del contacto de tu piel y del increíble placer de besarte.
Supongo que bajo el arco iris, tus ojos y tu cabello cambiarían de color, pero me seguirían gustando y, la hierba mojada sería el lecho más agradable donde demostrarnos tantas y tantas cosas que no se pueden decir con palabras, ni escribir con acierto, pero que ya hemos sido capaces de transmitirnos piel con piel, labio sobre labio.
Hay que tener cuidado para no romper la magia que se crea en cada instante que compartimos. Tu ya has demostrado lo excepcional de tus encantamientos y un eficaz y experimentado manejo de la varita. Yo tan solo he demostrado que al igual que el eterno aprendiz de escritor, siempre seré un inexperto aprendiz de brujo con tendencia a meter la pata al pronunciar los conjuros y romper la magia de los momentos más íntimos. Y no sabes cuanto me duele el fracasar y devolver a mis actos la apariencia cotidiana, mundana e incluso vulgar. 
Quiero ser el hechicero que llene tu vida de rayos de sol, de melodías armoniosas y de animales fantásticos. Quiero ser el gran mago blanco que saque del sombrero las horas más felices, la solución a cada problema y la disculpa acertada que devuelva la sonrisa a tu rostro y consiga redimirme de todos y cada uno de mis pecados.Quiero dejar de cometer errores, sobre todo aquellos que te puedan afectar y te desilusionen al ratificar que por mucho que finja y juegue a serlo, no soy perfecto. Pero querría serlo para ti, porque no mereces otra cosa y con cada fallo, descubro que va borrándose la tinta de la página del libro oculto a los mortales donde encontré el hechizo por el que al pronunciar en voz alta las palabras escritas en ella, llegaste a mi desde el mágico reino de Fantasía cuando ya todo parecía perdido.
Mi dispiace tantisimo non essere quello che voglio essere per te, ma a la fine tuto arriva, pure gli cose buone.

lunes, 4 de junio de 2018

Factor cincuenta V ¿ES?

Pelusa es una gata a la que siempre le ha gustado el sol, por eso ha decidió ir en su busca.
Tiene algo más de quince años y eso para una felina, ya  es una edad avanzada y hay que empezar a cuidarse y darse merecidos caprichitos.
Supuestamente Pelusa pertenece a la raza "Gato común europeo", pero ella es de todo menos común.
Podríamos decir que Pelusa es una gata hedonista. Nunca quiso pasar ningún tipo de privación ni restricción, por lo que con los años y los placeres de la vida, ha ido perdiendo la linea.Mas que perderla, la ha redondeado. Pero desde luego, "que le quiten lo bailau". Como ya no tiene edad ni interés ninguno por lucirse en bikini ni pavonearse con un modelito ajustado, el haber cogido unos kilos de más sinceramente le preocupa lo justo. Es decir, nada. Sin embargo disfruta de las buenas comidas, de las largas sobremesas y de las siestas en el regazo de su humana de compañía, una hermosa morena de gran corazón que responde al nombre de Reyes.
Todo sería idílico para ella, sino fuese por el clima vallisoletano.
A Pelusa le encanta tumbarse al sol a hacer la digestión y puede pasarse horas bajo las reconfortantes caricias de los rayos del astro rey. Pero Valladolid no es conocida precisamente por su agradable temperatura media anual. Hay un refrán sobre Valladolid que define su clima como nueve meses de invierno y tres de infierno. Lo del término medio climatológico brilla por su ausencia. Y a Pelusa se le han terminado hinchando los...bigotes. Ayer mismo decidió irse sin hacer ruido y, sin grandes ni lacrimógenas despedidas, hizo su maletita y compró un billete a Almeria, solo de ida. Ya estaba harta de pasar frío al tumbarse al sol en la terraza de su casa, de octubre a Junio. Y harta también de suplicar a Reyes la compra de un enorme bote de crema de protección solar factor cincuenta, que vaciaba entre julio, agosto y septiembre. Así no hay quien pueda.
Conoce Almeria de tiempos pasados y allí el clima es mucho más agradable, por lo que tras sopesar pros y contras, al final decidió volver a nstalarse junto al mar y tomar el sol en las mejores condiciones durante todo el año. Como una reina.
Aprovechó que Reyes se había ido a pasar el fin de semana fuera para pedirle a Belen,la cochorrita de su humana de compañía,que le ayudase a preparar las cosas y a elegir el regalo de despedida para Reyes y, aunque las echará mucho de menos, no duda en que dentro de un tiempo volverán a encontrarse. Reyes, Belén y sus parejas,José Luis y Víctor, son ahora su manada y los humanos que le han devuelto la fe en una especie que aunque se cree superior a las demás, deja bastante que desear.
Puede que en el sur encuentre más humanos que merezcan la pena, pero sinceramente, no cree que de con otros especímenes como los que la acogieron en Valladolid. Incluso un pintoresco primo de Reyes que ocasionalmente ocupa el sofá del salón para descansar de sus juergas nocturnas por la ciudad y de sus mil compromisos sociales, le resulta simpático.
Ahora Pelusa es plenamente feliz, disfruta de la temperatura adecuada y de pescadito fresco en la lonja. Lo que cualquier gata del Imserso firmaría sin dudarlo ni un segundo.

domingo, 3 de junio de 2018

Las perras clon V¿ES?



Esta preciosidad que posa para mi objetivo cual dama de la escena antes de recoger un Oscar se llama Bora. Bora es una cocker spaniel canela que en enero cumplira ocho años y tras una intervención para extirparla algún tumor que se había presentado por sorpresa con el consiguiente susto para todos los que la queremos, está estupenda.
Llegó a este hogar una mañana de Reyes como regalo para mi madre,dentro de una enorme caja con respiraderos. Y con un lacito rojo al cuello. Mi madre enloqueció de contenta al verla y se emocionó al cogerla en brazos, pues poco tiempo antes, había tenido entre sus brazos acompañandola en sus últimos latidos a Kora, la cocker spaniel canela que durante 16 años aportó cariño y alegría a la familia en los momentos más duros. Kora llegó a nuestro hogar para llenar el enorme vacío que dejo Bola, otra cocker spaniel canela como todas ellas, que vivió con nosotros durante poco más de trece años y cuyos tumores no pudimos extirpar a tiempo, pero en estos años los veterinarios han perfeccionado los tratamientos para la previsión y la cura del cancer de los perros y gracias al cielo, Bora aún nos acompañará muchos años más.
Bora ha sabido ganarse el corazón de todos los que la conocen, tanto humanos como perros, gatos y demás cuadrúpedos. Su clase y su buena educación natural la definen como animal.
Es una perrita muy cariñosa y muy especial. Era el ojito derecho de mi padre y aún recuerdo aquellas navidades en las que él me acompañó a buscarla. Desde el primer momento se entendieron fenomenal y supieron que iban a formar parte de la misma manada. Mi padre la educó con el mismo cariño y la misma corrección con los que educó a sus cinco hijos y Bora supo no defraudarle, cosa que yo particularmente no fui capaz de conseguir. Bora lleva cuatro años echando de menos a mi padre cada día, de hecho, la única vez que la hemos visto perder los nervios y enfrentarse ladrando y gruñendo a alguien, fue cuando los operarios de la funeraria vinieron a llevarse el cadaver de mi padre, quien también y como regalo del destino, murió en casa en los brazos de mi madre. Bora comparte nuestro luto y nuestro dolor por su pérdida, pero sé de buena tinta que se ha volcado en cuidar y mimar a mi madre. Y en lamer amorosamente  las lágrimas que muchas noches siguen resbalando por sus mejillas.
Si me pongo a sumar, aún siendo de letras puras, puedo certificar que llevo treinta y siete años viendo una cocker spaniel canela en casa de mis padres. Y de alguna manera, eso me hace feliz. 
Muchas veces bromeo con la clonación y la continuidad y cuando la saga Star Wars estrenó el episodio Las guerras clon, yo no pude evitar reírme y pensar en las perras clon y en el inmenso cariño que he recibido de ellas.
Aquellos que nunca han convivido con un animal seguramente no sepan de que hablo, pero el cariño que te dan estas supuestas especies inferiores es absolutamente sincero y desinteresado. Ya podíamos aprender nosotros a ser tan puros como ellos.