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sábado, 3 de octubre de 2026

Mente y alma


 No me canso de hablar sobre los innumerables beneficios de la lectura, que van mucho más allá del puro entretenimiento, del ocio y de la diversión del lector. Si bien es cierto que es el mejor exponente del ocio sano, la lectura conlleva otras muchas cosas que a veces se escapan al entendimiento del común de los mortales. A través de la lectura es cierto que enriqueces tu realidad, pues adquieres unos conocimientos de todo tipo y una cultura que excede y con mucho de la que algunos creen que pueden adquirir simplemente viendo la tele, pero también preparas tu cerebro y tus conexiones neuronales para afrontar el deterioro cognitivo y para poder superar un daño cerebral adquirido.

Leer es el mejor entrenamiento cerebral y ayuda y mucho, a superar algunas de las situaciones más difíciles que pueden presentarse en tu vida. Y sé bien de lo que hablo.

También es un perfecto tratamiento para la psique y para el alma. Leer el libro adecuado, ayuda a superar un proceso depresivo, un momento emocional delicado, una ruptura, una separación o el luto por la pérdida de un ser querido, tenga este dos o cuatro patas.

Pero claro...el ejercicio de la lectura consciente implica de cierto esfuerzo por parte del lector, porque leer es mucho más que descifrar la unión de ciertos símbolos en negro sobre blanco.

Para enfrentarse a la lectura de un texto, sea este del tipo que sea, hay que abrir la mente y tener una adecuada disposición a lo que se va a recibir a través de la lectura.

Y a través de una lectura consciente de según que textos, puede llegar el bálsamo necesario para calmar los dolores del alma, y hay que disponerse a ello abriendo el corazón y permitiendo que las palabras que se recogen en los párrafos o en las estrofas que estás leyendo, te acaricien el alma.

Todo está en los libros, y si abres mente y corazón, no solo vas a enriquecer tu bagaje cultural, sino que vas a poder suturar muchas heridas del corazón, y llenar los vacíos del alma.

He aprendido con la experiencia personal que en efecto, el ejercitar el cerebro a través de la lectura es realmente necesario y por eso recomiendo a todo el mundo que lea, sea  lo que sea, desde un comic, al Hola, EL Penthouse o a En busca del tiempo perdido, da igual, pero que lea a diario al menos 15 minutos y eso realmente será un estupendo tratamiento para fortalecer sus neuronas y las redes que estas establecen en el cerebro.

Pero también y por propia experiencia, recomiendo que lean todos aquellos que tienen el corazón herido, todos aquellos que piensan que sus problemas no tendrán solución y todos aquellos que maldicen el amor. En la lectura encontrarán que en muchas páginas de distintos títulos, "Ella" también terminó por alejarse de "Él"  y siguió su camino, que "Él" no se atrevió a enfrentarse a su destino y a abandonarlo todo por amor, que cualquiera de ambos también sufrió por la traición de quien les juró amor eterno y que fueron muchos los que creyeron que sus vidas ya no tenían sentido.

En muchas páginas un hijo declara el incondicional amor que siente por su madre o por su padre y en multitud de publicaciones un hermano está dispuesto a sacrificarse por otro.

La lectura nos hace más humanos, nos ayuda a liberarnos de mucho dolor y nos permite adentrarnos en aquellos mundos que desconocemos.

Y cuando comienzas a escribir tus propias historias, te descubres como el único dios de tu universo literario y aprendes que todo es posible en esa realidad paralela en la que Ella siempre amanecerá a tu lado y te sonreirá cada día al despertar. 

Por eso trato de distinguir y de separar bien una realidad de otra, porque a veces al escribir aquello con lo que sueño, olvido que soy capaz de vivir soñando. Y de soñar viviendo. Y eso es tan reconfortante como peligroso.

No dejéis de leer nunca. No tengáis miedo a escribir aquello que os nazca del alma.

La literatura salva vidas, y ayuda a hacer de ellas algo mucho más llevadero.