viernes, 13 de noviembre de 2015

Cuando la risa es necesaria.

Para rellenar con carcajadas los desconchones en el alma.
Para cambiar el sentido de las lágrimas. Para purgarte por dentro. 
La risa es necesaria y más que recomendable porque si no encontramos un motivo para reír, por absurdo que sea, estamos perdidos.
El  Ser humano es capaz de pasar de la risa al llanto y del llanto a la risa con la misma facilidad y creo que por eso no termino de pedir el cambio de especie.
En ocasiones es muy complicado dar con la palabra adecuada, con la sonrisa oportuna y con el momento idóneo para hacer reír a alguien que está sufriendo pero esa es una meta que cuando se alcanza, sientes que el esfuerzo ha merecido tanto la pena que volverías de inmediato al punto de partida y te esforzarías de nuevo para recorrer el camino hasta esa curva en los labios de la persona a la que estás viendo sufrir.
Siempre me he considerado un tipo simpático, incluso algo graciosete y aunque ya comienzo a peinar canas y voy atesorando recuerdos dramáticos, no me resigno a perder el sentido del humor.
Lo realmente duro y triste es ver sufrir a las personas que quieres y no encontrar la forma de hacerlas sonreír aunque sea por unos segundos.
En mi lista de fracasos no quiero apuntar el haber fallado a quienes quiero, permitiendo que la desesperación y la tristeza les inunde sin al menos haber hecho lo humanamente posible por evitarles sufrimiento.
Vale que cuando alguien está realmente triste no lo vas a solucionar imitando a Chiquito de la calzada ni contando chistes de Arévalo pero si compaginas un abrazo sincero con ese intento de devolver la sonrisa que incluso a veces te lleva a perder momentaneamente la dignidad, seguramente el esfuerzo se vea recompensado por unos segundos y en los ojos de quien sufre verás algo de esperanza y de luz.
La dignidad, tan importante siempre y tan prescindible en ocasiones.
Que me sacudan mil tartazos en la cara, hasta que me vuelvan a romper la nariz si es necesario, con tal de ver sonreir a mi madre en uno de sus momentos de melancólica añoranza de mi padre.
Que un mono vestido de botones dé un concierto de platillos en mi oreja hasta dejarme sordo si con ello voy a ver como se ríe una amiga para la que la vida tiene la gracia justa.
Que todas las flores de los jardines más hermosos me echen agua en el rostro al acercarme a oler su fragancia.
Incluso estoy dispuesto a vencer mi timidez y mi miedo al ridículo, narrando mi operación de fimosis ante un estadio lleno de bellas señoritas a las que me aterraría tan solo el saludar por la calle, (bueno, esto ha sido una licencia poética) si así voy a ayudar a levantarse a quien ha vuelto a caer.
No sé porqué necesito ver felices a las personas que me rodean, igual es porque de esa manera yo también me sentiré un poco más feliz y eso no deja de ser un acto de egoísmo.
Desde hace varios años, he colgado en este blog textos escritos desde mi lado más jocoso, aunque de un tiempo a esta parte predominan otros muchos y muy diferentes estilos.
Quiero recuperar las ganas de reír a todas horas para de esa manera tratar de transmitir alegría a aquellos que lo necesitan.
La risa es necesaria, tanto o más que el llanto.
Todo en su justa medida y sin caer en el camino del exceso, que ultimamente está colapsado de tráfico al igual que los extremos, dejando los puntos medios despejaditos y muy transitables.
Seguiré la linea blanca, como Emilio Aragón.




lunes, 9 de noviembre de 2015

Blancanieves

Es curioso lo reales que pueden hacerse los cuentos.
Tuviste que morder la maldita manzana y no te culpo por ello, realmente resultaba muy apetecible pero desconocías las consecuencias de dar un solo bocado.
O quizás no.
El caso es que la mordiste y en el acto te desvaneciste, convirtiéndote en una preciosa víctima de los maleficios que la bruja de la vida te preparó, al envidiar tu belleza y la pureza de tu corazón.
Ahora duermes, duermes y no despiertas y parece que te has ido como Alicia, a través de tu propio espejo pero ese no es tu cuento amiga, tu cuento debe tener el más hermoso de los finales y el más feliz, con toneladas y toneladas de perdices.
Mentiría si no te dijera que estoy deseando que aparezca el príncipe azul capaz de despertarte con su beso, es triste pero por encima de todo quiero que aparezca alguien para que te bese, despiertes y vuelvas a cantar con los pájaros y los animalillos del bosque.
Sabes que me encantaría ser yo quien lo lograra,volviendo a sentir tus labios a través de los mios pero tan solo soy un pobre enanito.
Sé que no soy "Gruñón". Durante mucho tiempo creí ser "Feliz" pero por lo vivido en mi propio cuento, he descubierto que soy "Tímido", e incluso al paso que avanzan mis miedos y mis traumas puede que llegue a convertirme en "Mudito". En cualquier caso yo siempre seré un enanito, me llamen como me llamen y tu necesitas un príncipe de verdad.
Puedes hacer doblete en el mundo de la fantasía. Eres "Blancanieves" y "La bella durmiente", cualquiera de esos papeles los bordas pero te aseguro que el bosque donde se instaló este hospital se ha llenado de ciervos, conejitos y ardillas apesadumbradas, de reyes y reinas de otros cuentos que no terminan de entender porqué coño tuviste que morder la manzana que te ofreció la bruja y son muchos los habitantes del reino que están deseando verte abrir los ojos.
Yo ya no puedo irme "silbando a trabajar". No puedo agarrar mi pala y largarme a la puta mina, porqué no soy capaz de abandonar el bosque y aunque tú no me veas, estoy aquí.
Con mi tamaño es fácil no verme, soy un enanito que corre el peligro de ser pisoteado continuamente y muchas brujas y ogros se me están  rifando desde hace mucho tiempo ya.
Quiero crecer, quiero montar a caballo y recorrer todo el reino buscando al príncipe azul o en su defecto al mago que pueda sacarte de tu sueño en vida.
Ven Blancanieves, despierta y vuelve a nuestro lado.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Catas literarias.

Este fin de semana y celebrando el día europeo del enoturismo, la bodega de la Ribera del Duero. Emilio Moro, me encargó unas catas literarias en las que tendría que escribir unos textos sobre sus vinos Finca Resalso, Emilio Moro y Malleolus, para acompañar las catas maridando con literatura además de con delicias gastronómicas estos tres excelentes caldos.
Ha sido una gran experiencia y ya voy cogiendo soltura en este tipo de eventos, pues he realizado catas literarias en Valladolid, Madrid, Palencia y Zamora.
El público asistente ha salido satisfecho y he prometido colgar aquí los textos escritos para estos tres vinos por si alguien quisiera realizar esta actividad en su casa con amigos o familiares.
Trato de cumplir mis promesas así que ahí van.
Antes de seguir con la publicación de los textos quiero agradecer de corazón la ayuda y los consejos de grandes amigos para  conseguir realizar una lectura en condiciones, obviando y superando las dificultades en el habla.
Gracias chic@s.



Finca Resalso.
Al fin he conseguido juntar los días de vacaciones pendientes y gracias a la amable y desinteresada colaboración de la directora de recursos humanos de mi empresa, he podido escaparme a la vieja casa de mis padres.
La casa, típica de pueblo, con bodega, amplio bajo cubierta y un pequeño patio con jardín, consiguió escapar de los especuladores,  constructores e inversores en bienes inmobiliarios que surgieron de la nada durante los años de bonanza previos a la crisis económica que asoló mi país.
Ni mis hermanos ni yo quisimos deshacernos de la vivienda donde se crió nuestro progenitor  y resistimos a la tentación de cantidades terriblemente escandalosas,  pisos en aportación y sobrecitos con primas en billetes de quinientos, que con cualquier excusa deslizaban en nuestros bolsillos los diversos intermediarios que acudieron al aquelarre del boom inmobiliario.
Hace frio, se acerca el invierno, como reza esa frase tan de moda que hace referencia a una serie de televisión americana  que pretende enseñarnos algo a los españoles sobre los juegos de tronos. Nosotros que somos un país donde esos juegos lleva practicándose desde hace miles de años con desiguales resultados y en los que siempre hemos perdido los mismos, los ciudadanos de a pié, que ni jugábamos ni malditas las ganas.
Esta vieja casa contaba con un sistema de calefacción antiguo y eficaz conocido como “la gloria” pero ya hace unos años al reformar la vivienda, se cegó la gloria y se instaló una buena caldera y los correspondientes radiadores en todas las habitaciones.
No quiero encender la caldera, prefiero calentarme como lo hicieron los vecinos de estas tierras durante muchos, muchos años, con un vasito de vino de la Ribera del Duero.
Me acerco hasta el botellero de la bodega y escojo una botella de Finca Resalso, doy fe de que es un vino amable y de trago agradable y además sus 13 grados de alcohol me ayudarán en mi empeño sin hacerme perder la verticalidad.
Al tomar la botella del mueble donde descansa tumbada y a temperatura idónea me fijo en la foto de la etiqueta.
Es la foto  en blanco y negro de unos niños que posan en los campos de cultivo de su pueblo natal, un pueblo a no muchos kilómetros de aquí y esta foto me hace sonreír con añoranza pues me trae muchos recuerdos a la cabeza.
Seguramente si busco entre las viejas fotos de los álbumes de mi padre encuentre una foto similar con mis hermanos y conmigo como modelos.
Estamos en pleno siglo 21, todo avanza muy deprisa y hoy en día hasta el niño con peores calificaciones escolares, sabe manejar sin problemas un ordenador, una tablet y un teléfono de esos digitales y de última generación, con datos.
Los únicos datos que quisiera almacenar siempre y a los que me gustaría estar conectado son los recuerdos del tiempo pasado aquí junto a los míos.
En efecto todo avanza, todo, incluso la avaricia y la crueldad humana.
Me sirvo una copa de Finca Resalso y saboreo el tinto fino que habita en la botella.
Envejecido en barricas de roble francés y americano, dice la etiqueta.
Menos mal que el vino no  se comunica conmigo, si no, no sé cómo llegaríamos a entendernos, ya que yo de inglés y de francés ni papa.
Por otro lado este vino es castellano hasta la médula y estoy seguro de que su idioma oficial sería el español y conservaría las otras dos como lenguas secundarias.
En cada trago hay un pedazo de mi vida, de mi historia de mis momentos de placer, en esas reminiscencias afrutadas identifico mi niñez y en los taninos propios del tinto se rememoran todos y cada uno de mis  pasos hacia la hombría.
Abandonamos el pueblo hace más de veinte años, todos los hermanos estudiamos una carrera en la universidad y cada uno terminamos trabajando en un rincón diferente de la península pero estoy convencido de que al saborear cada trago de un vino de esta bodega de Pesquera de Duero, el corazón y la imaginación volverán a juntarnos en esta casa.
Disfruto y me caliento al tiempo y sobre todo y por encima de todo, al beber Finca Resalso, me siento en casa.

Emilio Moro



Según dijo la persona que da nombre a este vino: "El vino es un arte, que si se sabe escuchar nos habla, nos dice cuando necesita un trasiego, cuando reposar. Es como un ser vivo que hay que entender, atender y mimar"
Creo sinceramente que los grandes problemas en este mundo nacen de la falta de comunicación.
Las guerras civiles, las diferencias sociales e incluso los divorcios y los problemas de pareja, nacen de una más que evidente falta de comunicación y además de preparación académica, buen gusto y un paladar y una nariz muy entrenados en los asuntos enológicos, un buen enólogo y un sumiller de categoría han de saber comunicarse con los vinos.
La falta de comunicación no radica  como algunos creen en que los canales entre emisor y receptor estén obstruidos, si no en la ausencia de interés porque la conversación sea posible.
Hay muchos idiomas y muchos lenguajes que se escapan a la comprensión de la mayoría de los seres humanos.
Hoy en día podemos recurrir a diversas opciones para traducir o interpretar adecuadamente un lenguaje desconocido, diccionarios, tutoriales en internet, programas informáticos y demás ingenios de poco sirven si no se tiene una natural disposición al entendimiento.
Doy fe de que a veces la vida nos bloquea la comunicación y es terriblemente difícil conseguir ya no que te entiendan, si no tan solo que te escuchen.
Emilio Moro consiguió entender al vino y aprendió a comunicarse con él, prueba de ello es el vino que estamos catando, en el que se puede apreciar que la conversación llegó a buen término.
El fundador de esta bodega ha sabido transmitir sus conocimientos a sus hijos y no me extrañaría que el “enolenguaje” llegue a impartirse en la escuela oficial de idiomas.
Será una gozada asistir a clase, de hecho me estoy planteando hasta matricularme y no faltar sin justificación, cosa que si hubiera hecho en el instituto y en la facultad seguramente me habría permitido obtener mejores calificaciones. Total, no tendría que pirarme las clases para tomarme unos vinos con los compañeros.
Además de los consabidos “afrutado”, “atrevido en el paladar” y demás términos puede que los sumilleres incorporen cosas como: escueto, deslenguado o verborreico.
Ojalá los líderes mundiales hagan también por comunicarse mejor entre ellos, a ser posible ante una copa de buen vino de la Ribera del Duero.
No nos engañemos, cuando queremos somos muy espabilados y si se ha creado un lenguaje de signos, un braille o incluso un idioma universal como el esperanto, con el tiempo aprenderemos a comunicarnos con los animales y las plantas y porque no, tendremos largas charlas con la uva del país.
Todo es tener ganas de transmitir y de comprender.
En cuanto a limpiar los canales es mucho más sencillo de lo que parece, solo habrá que decantar bien y limpiar restos de corcho si los hubiéramos generado al abrir la botella.




Malleolus

Una vez más la experiencia es un grado, o en este caso catorce grados y medio.
Me encanta que constantemente encontremos ejemplos de que la veteranía lejos de ser un problema, es más bien un valor añadido que no necesita de cremas faciales, cirujanos habilidosos o inyecciones de botox.
Los enólogos  han elaborado este vino con la uva procedente de los majuelos más antiguos de la bodega, de entre veinticinco y setenta y cinco añitos, ahí es nada, aunque a simple vista parecen haber hecho un pacto con el diablo.
Si jugásemos a construir metáforas con la edad de jubilación de los trabajadores españoles, muchos de estos majuelos ya deberían estar pasando unas semanitas en Benidorm, apuntándose a los viajes del Imserso o esperando a que la señorita cante el siguiente para bingo. Eso en el mejor de los casos; por desgracia en estos tiempos que corren, al jubilarte corres el riesgo de tener que convertirte en un súper abuelo que se hace cargo de los nietos y de las labores del hogar e incluso en el Harry Potter casero que consigue hacer magia con su pensión, para que tan limitada cantidad alcance para que los hijos en paro puedan llegar a fin de mes.
Malleolus es un sinónimo de experiencia, calidad y saber hacer.
No sé cuántos de los presentes hablarán latín en la intimidad como decía aquel presidente del gobierno sobre su costumbre de halar catalán en su casa,  pero yo que soy de letras puras, mentiría si les dijera que traduje esta palabra directamente al escucharla.
Malleolus quiere decir majuelo y el nombre de por sí, ya es un homenaje a esos viñedos denominados así familiarmente en la Ribera del Duero.
Este vino juega con el paso del tiempo y además de haberse elaborado con la uva procedente de los viñedos más antiguos, después se ha envejecido el caldo en barricas de roble francés durante dieciocho meses.
El francés no deja de ser una lengua romance que procede del latín así que todo cuadra...
Al beber un trago de este vino, además de las consiguientes notas de cata que puede apreciar un paladar ducho en estas artes, se reconoce la exquisita predominancia del paso del tiempo, como si uno tuviese la suerte de besar a Sofía Loren.
No creo que se vaya a hacer Coca-Cola gran reserva ni gatorade crianza, hoy por hoy la inmediatez es el leit motiv de cualquier tipo de bebida.
Los grandes vinos, los coñacs y los whiskys más exquisitos e incluso algunos destilados de calidad, siguen respetando a sus mayores.
En las tribus indígenas de medio mundo quien toma las decisiones es el consejo de ancianos y aquí como te descuides, aparcamos a los mayores en asépticas residencias o en los amablemente denominados “centros de día”.
Gracias a Dios el mundo del vino sigue siendo ajeno a muchas de las nuevas tendencias.
Al margen de la literaria parafernalia de este texto, creo que cuando ustedes saboreen este vino me van a dar la razón y que cuando vuelvan a sus casas y piensen en el futuro que les espera, volverán a dármela y recordarán con gratitud el haber catado conscientemente el sabor de la experiencia.
Yo aprovecharé los efluvios del licor para seguir soñando con Sofía Loren.


Espero que sean de vuestro agrado y que acompañen el disfrute de unas cuantas botellas.





 


jueves, 5 de noviembre de 2015

Despierta

"Ya paso lo peor, tranquila. Ahora despierta."
Te lo canta Coque Malla y creo que con semejante canción uno solo puede abrir los ojos y salir a buscar esa luz de la que habla, y esa fiesta en el jardín.
Yo también estuve dormido como tú, pero al final terminé por abrir los ojos y aunque a veces quisiera seguir dormidito, estar despierto es francamente interesante.
No creas que no quisiera estar sentado en tú cama cogiéndote fuerte la mano pero creo que hay overbookin de ese y tan solo puedo escribirte a distancia, aunque paso mucho tiempo contigo cada día.
Es un sueño reponedor no lo dudes, cuando despiertes lo harás legañosa pero pletórica y los restos de las pesadillas desaparecerán, ni siquiera te acordarás de ellas.
Una vez te hayas lavado la cara y te hayas atusado un poco el pelo seguirás estando tan bonita como siempre y volverás a transmitir lo que siempre has transmitido y lo que necesitamos todos.
En este mundo sobran tantos bostezos y tantas personas con mal despertar que cuando las que merecéis la pena os echáis a dormir, se apagan muchas estrellas y los días se hacen un poquito más oscuros y si no ilumináis mi camino me terminaré dando contra cualquier esquina.
Vale, puede que a lo mejor la fiesta y los regalos no son de tu agrado pero ya daremos con los presentes adecuados y con la fiesta que necesitas para sentirte completamente feliz y si no...pues nada, no necesitamos más fiestas, a estas altura de la vida que nos quiten "lo bailao".
Lo importante es que tengas absolutamente claro que eres la invitada de honor y que sin ti será un verdadero coñazo.
Por cierto, traigo noticias y café, puedes abrir todos los regalos a la vez pero a mi si que me volverás a ver, tantas veces como quieras.
El caso es que despiertes, ya ha pasado lo peor, creo.
El mundo tambien es tuyo, me dijeron que era mio pero soy de compartir.
Se que me lees y que de alguna manera estarás leyendo esto así que vamos, necesito tu crítica como el respirar.


 

lunes, 2 de noviembre de 2015

Terapia

Hoy simplemente necesito escribir.
No he sido capaz de seleccionar una canción para encabezar esta entrada, ni una ilustración ni una fotografía que resuma lo que siento ahora mismo.
La vida da muchas, muchas vueltas y si no te agarras bien puedes salir despedido en una de ellas, la inercia es poderosísima.
Un día te encuentras con que no sabes bien quien eres y que es lo que quieres, ni siquiera como vas a tratar de conseguirlo.
Supongo que a lo largo de la vida uno experimenta días inciertos en los que las metas personales o incluso las aspiraciones y los sueños se presentan entre interrogantes.
No hay ningún manual ni libro de instrucciones, tan solo una clepsidra donde la arena va cayendo despacito de un extremo al otro y si te quedas absorto mirando, resulta que un día los granos del tiempo se terminan de acumular en el lado del adiós y se acabó la partida.
La juventud es atrevida, como la ignorancia y tendemos a creer que seremos siempre jóvenes pero resulta que no, que llega el momento de echar cuentas y de escribir en una página los logros y en otra los fracasos y estremece comprobar que ambas listas están muy a la par o que incluso hay que computar como logro un fracaso a medias para que no te superen las faltas de acierto.
Imagino que esto será parte de eso que llaman madurez y que pasa obligatoriamente por un exceso de introspección.
Una vez escribí que si quería hacerme daño solo tenía que cerrar los ojos y hacer introspección y; realmente es doloroso comprobar que se han desperdiciado muchas oportunidades, que se han perdido demasiadas personas importantes por el camino y que se ha dejado escapar a aquellas que no deberían haberse ido nunca de tu lado.
Por algo siempre he tenido como alter ego a Peter Pan, porque nunca quise hacerme mayor pero ya me quedan demasiado ridículos el gorrito con la pluma y los cacareos.
Campanilla nunca dejará de ser un hada y volará lejos, eligiendo su camino y rociando a otros niños perdidos con sus polvos de hada para que puedan volar junto a ella.
Garfio no es mal tipo, es solo un incomprendido más.
Yo con suerte seguiré cocinando metáforas y condimentando mis textos con toda suerte de recursos literarios intentando que no provoquen acidez ni indigestión pesada a quienes los lean.
Sé que las cosas no son tan sencillas como imaginé cuando era un chaval y, ya me ha tocado enfrentarme a algunos momentos realmente duros pero lo que si que he aprendido es que aún errando continuamente, siempre merecerá la pena seguir probando fortuna, un día dejaré de cometer errores.
Tengo tanto que aprender aún, que me da miedo ser el último de la clase si bajo de nuevo la guardia y vuelvo a distraerme con el vuelo de una mosca, con unos ojos bonitos o con una palmadita en la espalda.
Estos últimos meses no he sido capaz de saber realmente quien soy, de reconocerme entre las ansias de volver a toda costa, sin tener claro que es lo que he perdido y que lo que mantengo de aquel yo.
Ya ni siquiera soy capaz de convencerme de que quiero volver a recuperar aquel yo, pues entre lo poco que tengo realmente claro es la certeza de que las cosas pasan porque tienen que pasar y esto no ha sido una señal que deba ignorar.
Tengo una docena de sacos enormes llenos de dudas, un par de sacos de angustias y centenares de cajitas con sonrisas, abrazos y buenos deseos que me han donado generosamente muchísimas personas.
La semana pasada escribí que soy de los que piensan que hay que moverse, pelear y no tirar la toalla y por supuesto también me ratifico en ello, aunque me ha tocado presenciar como se apagan demasiadas luces. 
La mía sigue encendida y espero que no me corten el suministro.
Hoy me dejo de relatos fantásticos, de cuentos clásicos, de historias de amor y de interpretaciones de canciones para una noche en vela.
Hoy me debía este texto y esta confesión pública.
Me declaro culpable de vivir y de tratar de hacerlo dignamente. Me entrego desarmado y solicito la clemencia del jurado. He querido ser un niño demasiados años y ya va siendo hora de que me convierta en el hombre para el que se me ha educado.
Quisiera llegar a ser un buen escritor pero para ello debo aprender a abstraerme de mi realidad cotidiana y a renunciar a imprimir  mis vivencias en todo lo que escribo.
Insisto, tengo mucho que aprender. 
Será mejor que me disponga a coger apuntes y que ponga mucha más atención.


 


 

domingo, 1 de noviembre de 2015

¿Ángeles?

Tenía que terminar sucediéndome algo así.
Mis planes para conquistar el mundo se fueron al carajo de la forma más absurda. Una cosa es idear la manera de agarrar a la ONU por sus partes mientras acaricio el lomo de mi gato sentado en el sofá del despacho de mi guarida subterránea frente a la Torre del Oro y otra muy distinta enfrentarte a las fuerzas de seguridad mundiales que no iban a detenerse hasta arruinarme los planes.
Lo que más me molesta es que en vez de enviarme un agente doble 0 como Daniel Craig o un matón de garito de carretera como Arnold Swatzsenegger han empleado contra mi lo único que podía funcionar.
La ONU ha creado una unidad especial formada por tres mujeres de las fuerzas y cuerpos de seguridad que además de ser terriblemente eficaces y habilidosas, son absolutamente preciosas e irresistibles para cualquier supervillano.
Solo podían acceder a mi por medio de algo así. No dejo de ser tan enamoradizo como malvado, para mi desgracia.
La agente especial Camelia es en realidad una policía muy preparada y sagaz, experta en protocolo, relaciones públicas, glamour, relaciones sociales y lucha cuerpo a cuerpo.
Esta agente aprendió a luchar en sus islas de origen, donde una jovencita debía ser capaz de protegerse ante los turistas borrachos y ávidos de apuntar en sus listas de conquistas una maorí espectacular.
La agente Tamarindo es de nacionalidad española como yo y viene de la Guardia Civil.
Al final la "benemérita" ha conseguido mucho más que multarme por exceso de velocidad y quitarme cuatro puntos del carné.
Tamarindo se formó en la unidad antiterrorista y entre otras lindezas, además de sus ojos, es experta en explosivos.
Para rematar este particular "Trio de las Azores" o estas nuevas " Ángeles de Charlie" os hablaré de la mujer que consiguió leerme los derechos mientras me mantenía esposado al cabecero de la cama de un hotel para mi absoluta humillación en esta particular carrera de genio del mal.
La agente Crisantemo es una de las mejores agentes del MI6 británico. Como buena británica con clase y posición, es una consumada amazona y una tiradora de primera. Creo que sirvió durante la guerra de Irak como tiradora de élite y fue un factor decisivo a la hora de eliminar a muchos de los oficiales del ejército de Sadam.
A Crisantemo la conocí casualmente ( o eso pensé yo) en una caseta del "real de la feria" y a la media hora escasa ya habría firmado "cien papeles grises para amar", como dice la canción o me habría ido con ella al lugar más recóndito del mundo.
Para mi desgracia decidí que lo que haría sería regalarla el mundo y que ella eligiese donde querría darme media docena de pequeños y maléficos hijos.
Pasamos una noche increíble en el hotel y por la mañana quedó con sus dos amigas a quien según ella había conocido durante su Erasmus en Italia estudiando periodismo y habían quedado aquí para disfrutar de la Feria sevillana.
Me cago en el rebujito y en mi necia credulidad.
Comimos juntos los cuatro tras haber tenido tiempo para cerrar el precio de  una compra de cabezas nucleares con mi contacto iraní y de fijar algunos obejtivos con mis secuaces.
La comida fue perfecta y las tres supuestas amigas aprovecharon mi debilidad por Crisantemo para arrancarme algo de información sin que pudiera darme cuenta de ello.
Con la excusa de echarnos una siesta previa a nuestra futura juerga de por la noche, Crisantemo y yo subimos a la habitación tras un delicioso y oportuno gin-tonic.
Me las prometí muy felices cuando me dijo que tenía algún juguetito para ayudar en los ratos de pasión y fui tan gilipollas como para permitir que me engrilletase.
Ahora estoy en una situación muy comprometida y me temo que tendré que esperar para conquistar el mundo.
Prometo no volver a enamorarme ni a permitir que las mujeres estropeen mis planes.
El mañana me pertenece, al menos si no me ajustician en secreto o si no me encierran en algún Guantánamo secreto de esos que hay diseminados por el mundo.
Espero que al menos sigan interrogándome ellas y que si se da la ocasión, Crisantemo me torture un ratito.

lunes, 26 de octubre de 2015

Todo cambiará para que nada cambie.

En efecto hay que moverse.
Cuando las cosas vienen torcidas es responsabilidad de cada uno intentar enderezarlas y sobre todo no tirar la toalla.
No es fácil, Conozco a muchas personas que han optado por tirar la toalla y respeto esa decisión, tan válida como cualquier otra pero yo soy más de encajar un golpe detrás de otro y tratar de aguantar, hasta que la vida deje al descubierto el mentón y pueda sacudirle el gancho de izquierda que reservo para los momentos de apuro.
Si me paro a pensarlo soy un privilegiado. No me va a faltar ni techo ni un plato de comida caliente, gatete y yo hemos hecho un master en situaciones complicadas pero ni nos persigue nadie ni hay una guerra a nuestro alrededor.
Al margen del gato más cariñoso, más comprensivo y más bueno del mundo, no tengo ninguna carga familiar ni vidas a mi cargo. 
Confío en mis habilidades y en mis posibilidades y ha llegado el momento de sacar todo lo que llevo dentro para dar lo mejor de mi mismo.
Lo he escrito en diversas ocasiones, la madre es el único tesoro que tenemos los pobres y entre mis riquezas las mayores se computan en todos los amigos que me han demostrado ya lo mucho que me quieren y en una familia maravillosa.
Si a eso le sumo mi natural optimismo es normal que acepte los cambios como una evolución y una temporada esperanzadora. Cuando se cierra una puerta se abren varias ventanas y soy pequeñito así que entraré por cualquier sito.
Juego con la ventaja de que si no me llegara a gustar mi vida, siempre podría escribirme una a medida y al menos sería el príncipe del reino que conquistaría a su princesa encantada y se atiborraría a perdices junto a ella.
Es lo que tiene esto de escribir, igual no puedes vivir de ello en cuanto a las necesidades materiales pero si en cuanto  a las espirituales.
Ya lo canta Macaco: "Volver al origen no es retroceder, quizás sea andar hacia el saber" .
Y puestos a parafrasear a mi ídolo musical : "Nunca una ley fue tan simple y clara: acción reacción , repercusión" .
Puede que ahora al sentarme ante un teclado me inunde de ideas estupendas y sea capaz de concebir una historia a la altura de mis sueños, unos personajes a la altura de mis deseos y un final a la altura de mi esperanza.
Si lograse escribir algo así me convertiría no en el mejor escritor, ni mucho menos pero si en el más realizado personalmente.
La literatura se me antoja como mi jardín secreto en pleno esplendor y con un banquito de piedra donde sentarme a escribir sobre un cuaderno repleto de versos acertados y de textos emocionantes; solo o en el mejor de los casos junto a ella, a la que no descarto que termine por hacerse un hueco junto a mí y quiera compartir mis sueños colocando la banqueta en mi esquina del ring y refrescándome con una esponja tras limpiarme la sangre del rostro con la toalla de sus besos y sus caricias.
Sé que no se me dio esta oportunidad de forma gratuita y pienso hacerme con el cinturón de campeón de mi categoría en  mi mundo.
Soy tan afortunado que incluso cuando los jueces me puedan arrebatar el combate a los puntos, conseguiré que se confundan al sumarlos y sea mi brazo el que levanten al sonar la campana del final del último asalto.
Mi padre no me educó para que me rindiese así por las buenas y aunque no sea capaz de hacerlo por mi mismo, apostó demasiado cariño y esfuerzo por mi como para permitir que pierda lo apostado.
Intentaré rentabilizar todo lo aprendido y lo experimentado y todos los entrenamientos, la comba, la sombra,las horas de saco y de punching ball.