Siguiendo la recomendación de una gran persona, amante de la psicología, de las relaciones humanas y devota hija de su padre, al que por amor y gratitud apoya y ayuda en un momento en el que la necesita más que nunca sacrificando gustosa su tiempo y su energía, he leído Carta al padre de Kafka, y aún estoy sobrecogido con la lectura.
En este libro, el autor de La Metamorfosis escribe a su padre una carta plagada de reproches y de referencias a los daños recibidos a través de una educación estricta, severa y completamente ausente de demostraciones de afecto, pero también evidencia el amor, la admiración y el respeto que sentía hacia él. Hay que contextualizar el texto y comprender que para entender a su padre, hay que ponerse en la piel del cabeza de familia en una comunidad judía del Praga del imperio Astro Húngaro de finales del siglo XIX, y si se lee con el corazón abierto y la mente dispuesta, se identifica que escribe desde una profunda tristeza al sentirse menospreciado, abandonado a su suerte y de alguna manera incluso despreciado por aquel hombre que piensa que jamás aprobará ninguna de sus decisiones, ni en cuanto a lo laboral, ni en cuanto a a su creatividad. Ni siquiera en lo emocional y en su necesidad de contraer matrimonio y formar una familia propia para tratar de imitar a su progenitor intentando corregir lo que no aprueba de sus métodos educativos,
El hecho de que se comprometiese con distintas mujeres pero no llegase a casarse con ninguna de ellas, es muy revelador.
Kafka murió a los 40 años de edad de tuberculosis, y esa fragilidad física acompañó siempre a su fragilidad emocional y a todo cuanto lo atormentaba.
Al leer su obra, no puedo evitar identificar algunas de las metáforas en su libro más famoso e inevitablemente buscar el origen de ese insecto en el que se transforma.
Hoy le he dicho a mi amiga que pese a todos los palos que el destino acostumbra a poner en nuestras ruedas, tras haber leído este libro, creo que ambos debemos sentirnos afortunados, pues ella admira y ama a su padre con quien siempre ha tenido una relación propia de padre e hija y yo echaré de menos al mío cada día de lo que me quede de vida, pues también lo quiero y lo admiro, aunque ya no pueda decírselo y aunque por pudor y vergüenza, creo que no se lo llegué a decir cuando tuve la oportunidad,
Que importante es la figura del padre en la vida del ser humano, y que necesario es el establecer la relación adecuada que pueda aunar la protección y la guía, el cariño, el respeto, el apoyo, la transmisión de valores y de conocimientos y el establecimiento de objetivos.
Y que importante y que necesario es leer. Siempre.