Mostrando entradas con la etiqueta conciencia universal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conciencia universal. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de abril de 2026

Conciencia


 Me empeño en recomendar a todo el mundo que lea agarrándome a la certeza de que la literatura salva vidas, y ayuda a hacer de ellas algo mucho más interesante. Y quizás el conseguir que alguien que no acostumbre a hacerlo descubra el placer de la lectura, y de esa manera enriquezca su existencia, sea el pago por la oportunidad que se me ha dado.

No lo sé.

Lo que si sé es que en los libros encuentro muchas cosas, mucho más que ocio y palabras bonitas, evasión,  momentos de placer y recursos para afrontar lo más difícil. 

Leyendo aprendo mucho, me formo como persona y voy acumulando un bagaje ya no solo cultural, sino también existencial, pues con la lectura me adentro en conocimientos que fortalecen mi espíritu y despejan mi conciencia.

Y estoy descubriendo la importancia de la conciencia en la humanidad. No solo de mi conciencia,  sino de la conciencia universal como término acuñado desde eso que conocemos como el alma y que los seres humanos hemos acuñado desde el cerebro, dotando a  la mente de mucho más significado  y comprendiendo que de alguna manera todos estamos fuertemente unidos y que sin darnos cuenta sumamos un TODO del que no podemos desligarnos.

Y esta nueva comprensión de mi realidad, de la realidad, no se aleja de mi fe ni es opuesta a ella, pues simplemente me reafirma en que hay un ente superior que ha sabido darle forma a todo cuanto somos capaces de imaginar, de percibir, de soñar y de crear. Desde lo más hermoso a lo más terrible. Desde al sonrisa de la mujer más bonita del universo conocido hasta el más terrorífico de los monstruos que habitan nuestras pesadillas. Y nuestras vidas. Quizás en esa insistencia en tratar de convencernos de que TODOS somos hermanos y que TODOS somos hijos de Dios, se nos intentase explicar la unión que entrelaza nuestras conciencias haciendo de ellas UNA. Por eso se nos pedía que nos amásemos los unos a los otros como a UNO mismo.

Agradezco sobre manera a mis padres que me inculcaran el interés por los libros y que fortalecieran y apoyaran mi ansia de  acceder a cuantos pudiera, e incluso la vital e imperiosa necesidad  de escribir los míos propios.

Me estoy dejando llevar por cuanto leo e investigo sobre la ciencia noética y de verdad, creo que este es el verdadero camino para adquirir la comprensión necesaria de cara a hacer de mi vida algo digno.

El haber pasado pro una ECM y haber podido superar una lesión cerebral, forma parte de este camino, quizás ha sido el tramo más difícil, pero hoy lo considero un regalo y algo de lo que puedo aprender mucho, mucho más de lo que creo.

Creedme. Todo está en los libros. Y todos estamos en ellos y formamos parte de esa gran enciclopedia a la que llamamos universo.