viernes, 22 de enero de 2010

Vida después de la muerte



Llevo unos días dándole vueltas a estas cosas.
La putada radica en que nadie va a poder explicarme realmente que va a suceder cuando me muera.
Al margen de que mis herederos y los hosteleros de Valladolid se vayan a repartir mi herencia a partes iguales (apúntame las copas que el lunes paso y te las pago), que mi viuda tendrá vía libre para acostarse con mis amigos y que la seguridad social dejará de perseguirme ¿qué será de mi?.
La mayoría de las religiones prometen vidas futuras en paraísos donde no hay miserias ni se paga Iva, y perder esos kilitos de más no supone un gran esfuerzo.
De momento va ganando el cielo musulmán, porque eso de las cien cachondas buenorras que te esperan para dejarte seco después de quedarte seco (o sea, megaseco) es bastante tentador.
Los cristianos molan, pero solo ofrecen sentarte a la derecha del padre, y que quieres que te diga, entre pasarme la eternidad follando como un conejo, o pasármela sentado al lado de un tío con barbas...pues eso...yo elijo lo del conejo.
Ultimamente me va interesando mucho lo de la reencarnación, siempre y cuando claro, no me reencarne en un bicho asqueroso, porque si a todos esos budistas les advierten que van a volver a vivir, en el cuerpo de una mosca boñiguera,comiendo zurullos y frotándose las patitas abandonan la túnica naranja y la tonsura echando virutas.
A mi me gustaría reencarnarme en un atlético guepardo, o en un tigre, o en un león...vamos, en un gato grande de los que están en la cima de la pirámide alimenticia, para que nadie me toque los cojones.
Volver reencarnado en una comadreja o en un ratón de campo no es asqueroso como la mosca o la liendre ( o la ladilla) pero seguro que me pasaría el día corriendo de un lado para otro, acojonado con los zorros, los búhos y los niños de pueblo.
No descarto el volver reencarnado en un banquero del opus, o en una pedazo de tía buena.
Ambas opciones se me presentan confortables, aunque puestos a afinar mejor en una tía buena, y me caso con un banquero del opus.
Llevar body de encaje rojo, zapatos de tacón de aguja y bañarme en leche de burra son algunas de las cosas que me pirrarían hacer en una vida futura.
Lo de pasarme el día tocándome las tetas es absolutamente secundario.
Ir a cenar a restaurantes de lujo y empolvarme la nariz en el momento de pagar la cuenta, que me abran la puerta del coche, que me abran la puerta de casa, que me abran...que me abran.
Lo que no se es si seria yo una buena esposa.
No.Definitivamente no.
Así que vamos a volver a lo del tigre.
Todo el día de un lado para otro, con la raya diplomática y los cojones pegados al culo. Saltando sobre mis presas desprevenidas y alimentandome de seres desprotegidos.
Que bueno, me estoy dando cuenta de que esta descripción sirve también para banquero del opus.
El caso es que morirme sin más y ya está, no me apetece.
Todo el mundo habla de la luz al final del túnel.
Con los millones que habrá costado el alquiler de la tuneladora tiene que haber algo después por cojones.
Pero...¿y si realmente somos espermatozoides de un ser todopoderoso y nuestra muerte no es más que su eyaculación?
Ahí estamos todos los muertos recientes apiñaditos en el túnel, corriendo enfervorecidos hacia el más allá y cuando saltamos nos damos de morros contra una eterna y cósmica pared de látex gigante.
Que horror.
Disculpad que me ponga tan místico y filosófico, pero igual que a mi padre le ha dado por leer los libros del Papa, a mi también me ha entrado la curiosidad por saber que vendrá después.
Lo que me parece un coñazo es eso de que todos formamos parte de una energía global, y a ella volveremos al morir.
Una mierda.
Para que luego llegue Zapatero y la malvenda por cuatro duros a un consorcio alemán, como pretendía con Endesa.
A ver si me voy a pasar yo la eternidad activando un montacargas, o una plancha, o un juguete sexual.
Un momento...un juguete sexual...uhmmm.
En fin, no se que ser´´a de mi, pero si se una cosa...bueno no, tampoco se si volveremos a vernos, porque si soy un tigre y vosotros sois cervatillos no vais a dejaros ver ni de coña.
De todas formas si es así, acercaros sin problema, que estaré encantado de saludaros, jijijjijijiii.
Besos y demás y que alguien me cambie la medicación, por el amor de Dios.

sábado, 16 de enero de 2010

Animales



Hoy a eso de las tres de la tarde, iba con mi mujer y mi perra camino de la casa de Villavaquerin, a ponerle comida a los gatos.
En la carretera que une Renedo con Villavañez, hemos encontrado un galgo abandonado.
Estaba en medio de la calzada, bajo la lluvia, delgado y triste, muy asustado.
Laura a detenido el coche en un tramo recto y he tratado de que subiese al coche, para intentar llevarlo a algún sitio donde lo pudieran recoger.
Nos hemos valido de todas las armas a nuestro alcance, le hemos ofrecido comida, hemos sacado a nuestra perrita, para que viera que no tenia nada que temer.
Con gran esfuerzo, el animal se ha acercado y sin perder de vista los coches que pasaban ha comido un poco.
De subirse a nuestro coche ni hablar.
No ha subido, porque el pobre animal estaba pendiente de que su dueño volviera a buscarlo, y no quería alejarse del lugar del abandono.
En su mente, ausente de egoísmo, no puede entender que ese hijo de puta no va a volver.
Alguno de esos cazadores, que se autodenominan "deportistas" y civilizados, ha decidido que este perro ya no corre lo suficiente y "elegantemente" lo ha abandonado en una cuneta.
Encima tendremos que agradecerle que no lo haya quemado vivo, o colgado de un árbol, como es tradición en esta mierda de tierra llamada Castilla, donde por mucho que Mayalde o Candeal quieran disfrazarlo, la gente siempre ha sido hosca y fria, insensible.
Ese mismo cazador, que tiene a sus perros practicament en la inanición para que así se esmeren más en cobrar las piezas.
Ese mismo desalmado que hacina diez o doce galgos en un cuartucho insalubre.
Ese mismo cazador digo, que luego se lleva las manos a la cabeza cuando ve en un telediario, como los hombres se matan en guerras estúpidas y no se da cuenta de que el hace mucho que perdió la humanidad.
Tras varios intentos, y después de soportar que los conductores de los pocos coches que pasaban me miraran fatal (los muy gilipollas no se dan cuenta de que en un segundo, un perro en medio de la calzada te puede arruinar la vida) hemos optado por llamar al puesto más cercano de la guardia civil.
El agente que me ha atendido, me ha facilitado un teléfono móvil, de una asociación sita en Laguna de Duero, donde me han despachado con cajas destempladas, aludiendo que era un centro privado y que hiciera el favor de decirle a la benemérita que no dieran más su número.
Acojonante.
El perro, que es el menos animal de toda esta historia, ha decidido quedarse a esperar a un amo que no va a regresar nunca por el.
Mi mujer y yo, nos hemos tragado la rabia y la impotencia de no poder ayudarle de ninguna manera, puesto que todo intento por hacernos con el animal ha sido en vano.
Hemos tenido que subir al coche y marcharnos, asqueados de tanto "homo sapiens" con cananas, que no son capaces de ver lo que se esconde tras la mirada de un perro.
No hay nada más incomprensible, más imperdonable ni más miserable, que hacerle daño a un inocente, un niño, un discapacitado, un animal.
Miguel Delibes (cazador, por cierto) ha descrito muy bien la mezquina peronalidad del hombre de Castilla en su libro LAS RATAS, que recomiendo a aquellos que no lo hayan leído.
Me da vergüenza de compartir el aire y las raíces con tanto canalla.

martes, 12 de enero de 2010

Atiende!!!



Hola muchachada,
pues eso, prepararos todos y todas niños, niñas y elefantes, porque mañana día trece vuelven a la carga los tunantes.
En un mundo donde por norma, el humor consiste en reírse de homosexuales y gangosos, esta cuadrilla de desalmados y taladrados mentales con carencias afectivas, ha conseguido romper moldes y trasladarnos a un universo realmente acojonante, vamos, de partirse el ojete.
Vamos ya por la cuarta temporada y si los dineros no los convierten en unos memos (poderoso caballero es don dinero) estos muchachos deberían ser cuando menos eternos.
Os recomiendo a todos, todas y todes, que mañana pongáis la tele a eso de las 11 de la noche, la2 (si si, la única que vemos todos cuando nos preguntan, la de los documentales de pescaitos).
Yo, que cada día soy más edonista, me entrego al placer desaforadamente y no hay mayor placer que reírse a gusto.
Bueno...también está el de reírse a gusto mientras dos gemelas balinesas de dieciocho años te hacen cosquillets en el surimi, pero eso eso es otra historia y además soy un hombre casado. Alguien ha bajado mis fantasias sexuales al trastero con mis comics de Lobezno y la guitarra eléctrica.
Besos castos y pudorosos.

jueves, 7 de enero de 2010

Regalos



Ayer fue un día muy especial, el día de Reyes.
Desde que tengo uso de razón (está bien, admito bromas al respecto de cuanto tiempo hace de eso)la noche de Reyes siempre ha sido una noche mágica ya que en mi casa, Melchor, Gaspar y Baltasar, siempre hacían escala, y menuda escala.
Los pobres se pasaban horas y horas colocando regalos por toda la superficie útil del salón.
A mi de pequeño me daba mucha rabia no poder darles las gracias y siempre me prometía que al año siguiente, trataría de verlos para explicarles lo feliz que me hacían cada seis de enero.
Por supuesto nunca coincidimos, ya que son unos grandes profesionales.
Año tras año, los reyes magos se han ocupado de nutrir a la familia de hermosos presentes, de ilusión y de magia.
Un día, no hace demasiado tiempo descubrí la verdadera identidad de sus majestades (al igual que los ladrones de bancos o los traficantes de coca, los reyes magos de oriente utilizan identidades falsas para dar el gran golpe cada 365 días).
Al contrario de lo que podéis pensar, no perdí la ilusión, ni se me cayó la magia, todo lo contrario...aquel matrimonio de mediana edad que operaba en el salón de mi casa desde hace más tres décadas, adquirió de golpe y porrazo el mayor de mis reconocimientos y cada año, son más y más reyes.
Mis reyes magos no entienden, ni han entendido nunca, de crisis, ni de enfermedades, ni de castigos ni suspensos, ni rebeldías ni discusiones.
Cada noche del cinco de enero han curado sus dolencias para acudir solícitos al salón de casa, han hecho magia y en algunas ocasiones han sido capaces de sacar de donde no había, o de donde no Debian sacar, para poder cargar los camellos hasta arriba y disfrutar viendo las caras de todos, pequeños y grandes en la familia al abrir las puertas del salón.
Mis reyes se han pasado por el forro las prescripciones facultativas y han apurado siempre las copitas de anís.
Nunca han equivocado un zapato ni han olvidado un regalo.
Mis reyes esa noche vuelven a ser jóvenes y se acuestan a las cuatro de la mañana, henchidos del placer que proporciona la seguridad de que a la mañana siguiente, a más de un pequeño se le va a escapar una lágrima de felicidad al ver que lo que escribieron en la carta se ha materializado ante ellos como por encantamiento.
Mis reyes aun te preguntan ¿ y a ti qué te han traído? como si tal cosa, disimulando.
Siempre he creído en los reyes, y siempre creeré en mis reyes, porque necesitamos creer en la bondad y en el amor, porque es lo único que nos hace realmente humanos.
La única espina que tengo es que contra mi voluntad, algún día heredaré la corona y no se si sabré estar a la altura.
Lo que se es que esa noche, cuando sea yo el que coloque los regalos, no estaré solo, mis reyes estarán conmigo.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

popopopo





Pues eso amigos.
Que todos llevamos un niño dentro y algunos parece que llevamos dos.
Aquellos que tengáis críos (y si no podéis robar un par de ellos) y queráis pasar un rato divertido o simplemente queráis reíros de mi (estoy aquí para eso) estáis invitados a la premiere de este nuevo espectáculo multidisciplinar de popopopo.
Atento Pepe, que se lo rifan en los ayuntamientos.
Besos para todos.

martes, 8 de diciembre de 2009

Intereconomia, apología de la estupidez




Si a Cristo le diera por volver a la tierra, sufriría como mínimo una crisis aguda de ansiedad, al ver a papanatas como estos, desinformando a la población y esparciendo un mensaje de racismo, prepotencia y estupidez, en el nombre del señor.
La sarta de gilipolleces que recoge este documento, son dignas de la enciclopedia de la tontería humana, como mínimo, aunque yo preferiría que fueran penalizados por difundir estas explicaciones, absurdas, infantiles e insostenibles.
Alguien debería explicar a esta pandilla de fanáticos y retrógrados, que en el sur de España, hay un clima muy similar al de África (así como en toda la zona de la costa Mediterranea, famosa por su cálido clima, y sus soleadas playas).
Sin embargo, es en Marbella, Mónaco, Montecarlo, Saint Tropez etc etc, donde más condones se venden, puesto que entre otras cosas, la gente, va a follar.
Claro, que en estos lugares, si aplicamos las teorías de "intertontería" todo el mundo se hace la manicura, así que no habría problemas al desenrollar la "funda elástica" (seguro que el curina del presentador, no tendría mucho que desenrollar si la utilizara).
También en estas zonas, cuando están en pleno calentón, antes de ponerle el gorrito al nene, la gente se detiene a leer con detenimiento el prospecto y ya de paso, media docena de capítulos de "Guerra y paz".
Poniéndonos serios y desde mi punto de vista, de cristiano (porque soy cristiano)se plantea la siguiente pregunta ¿querría Cristo, que algún ser humano eludiera el poner los medios para evitar la muerte de millones de criaturas de Dios?
Mucho me temo, que como hiciera con los panes y los peces, multiplicara el número de condones, para socorrer así a todo su rebaño.
Bastante tenemos ya, con aguantar a esos dueños de farmaceuticas del primer mundo, asquerosos y cínicos hijos de puta que pasean su palmito por misa de doce, después de permitir que la gente en África siga muriendo de enfermedades erradicadas desde hace décadas (siglos en algunos casos) solo por no vender su mercancía a un precio asequible para todos, no digo ya, donarla a los más necesitados.
El bueno de Jesús, se asquearía de contemplar como los mercaderes, han vuelto a ocupar su templo.
De nuevo, la culpa es también nuestra por permitir que esta calaña controle el mundo.
Por lo menos, evitemos que se rían de nosotros.
Recibid desde aquí mi mayor escupitajo en vuestros rostros, pues sois absolutamente despreciables, y vuestra falta de pudor y misericordía, os hace bestias entre los hombres.
Con la de gente que está muriendo de sida, que ha muerto de sida, deberíamos estar todos arrimando el hombro para ponerle fin a esta enfermedad.
Además os recuerdo, que el clero ya es colectivo de riesgo.
Eso si, las manos las llevan impecables, la mayoría (ojo que admiro a aquellos curas que aún se arriesgan a trabajar y vivir entre quienes realmente les necesitan, con ellos estará siempre el espíritu de Dios).
Yo desde luego, flipo.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Alemania.




Este texto lo escribí hace algunos años, al descubrir que me había enamorado de una muchacha que iba a partir muy lejos de mi.
La vida, nos llegó a juntar y nos amamos durante años, hasta que el amor, caprichoso como de costumbre, se disfrazó de desconfianza y de rencillas estúpidas y consiguió separarnos.
Hoy, ella está mucho más lejos de lo que ha estado nadie de mi, y sinceramente, lo siento.
Pero si no se hubiera marchado mi corazón seguiría engañado y no estaría alegre y pleno, como lo está ahora.
Sin embargo, ahí va este pequeño homenaje a lo que pudo ser y no fue.



Alemania no está tan lejos, bueno, digamos que ahora esta mucho más cerca en el tiempo que en el espacio. Alemania está ahí al lado, se presenta oscura y temible, por todo aquello que simboliza, porque te irás y no podré verte en mucho tiempo, porque es una barrera insalvable, porque me quedaré esperando ver tu reflejo en los cristales, y no volveré a caminar de tu mano.
No, no me gusta Alemania.
Se puede viajar muy deprisa con una botella de alcohol barato, pero no podré adelantar tu regreso, ni encontrar tus labios, ni tan siquiera respirar la fragancia de tu cuerpo entre las sábanas.
Las aceras se tiñen de recuerdos y todavía no te has ido, pero sin darme cuenta, te pierdo.
Las palomas no comen de mi pan, como si supiesen que mi corazón se desmenuza y esperasen las migajas de un bocado más sabroso.
Todo en el parque es sombrío, los niños, con su indiferencia y sus juegos, lo son también. La fuente no mana, y ahora más que nunca, comprendo a ese anciano que camina siempre en círculos y regurgita el pasado.
Sientate conmigo, compañero y busquemos en el mapa la causa de nuestro llanto, la llaga que nos destroza, la herida que no se cierra.
Pienso en volver a casa y pedirte que no te vayas, que no me abandones ahora.
Juego a imaginar que te convenzo, que me abrazas y me dices que me quieres y que nunca te irás.
Pero se que no está pasando. No está pasando.
Tu risa.
Tu risa era el aliento de vida que me daba fuerzas para seguir adelante, no me quedará más que un eco difuso, oculto entre las sombras del dormitorio.
No me atreveré a encender las luces, no quiero ver las maletas sobre la cama. Tanto amor para sufrir, me parece un despilfarro absurdo de hermosas palabras y buenos momentos.
Temo tu reacción si me encuentras así, por eso doy mil rodeos antes de enfrentarme a tus ojos, a tu boca, a las curvas de tu cuerpo que siempre acaricie temblando, como un niño asustado, como una virgen al descubrir lo profundo, lo anhelado.
Soy un cobarde, tengo miedo de abrazarte.
Temo el contacto, porque ha de romperse en algún momento de la noche y puede que tu tampoco duermas. Puede que de espaldas a mi, con los ojos abiertos en la tétrica calma del alba, adivines que no has de volver y con una lágrima espesa y cálida, me rompas el alma.
Soy incapaz de atinar con la llave.
La puerta que giraba siempre danzarina sobre sus goznes, se resiste hoy a franquearme el paso, como si con un susurro de madera y carcoma me dijera "no entres, ya ha decidido".
Puerta que no puedes impedir que siga mi camino, no eres madre ni amiga, no eres nada para mi, solo otro montón de sueños comidos por la termita y la humedad.
Me presta su ayuda solícita el deseo de acabar con todo cuanto antes, de precipitar el desenlace de unos acontecimientos cruelmente trazados por el fatum.
Se que estás en casa, aunque todo está en silencio y no hay una sola luz, siento tu presencia, que me cautiva y me transporta a días más felices, en los que no existía más lugar que el que habitábamos juntos o el que soñábamos con descubrir.
Duermes sobre la cama sin deshacer apenas, tan hermosa en tu desnudez que me atenazan las lágrimas la garganta y no acierto casi a pronunciar tu nombre.
Sobre la mesilla de noche, junto al reloj que te regalé en tu último cumpleaños, un billete de avión, solo de ida.
Me desvisto en silencio, procurando no romper la armonía de tu respiración y quisiera conservar siempre esta imagen.
Con muchísimo cuidado te beso en la nuca y me acuesto junto a ti.
Es tanto el dolor que no puedo contener el llanto, cuando su mano se traslada suavemente hasta mis labios y en voz muy queda, oigo unas palabras rompiendo el sonido de mi angustia, exclamadas casi en un suspiro, "donde tu estés, yo siempre estaré contigo".
Solo puedo intentar pronunciar un te quiero, que se pierde poco a poco en la ilusión de una noche que se muere.




Hoy has terminado de partir de mi vida, y espero que seas al menos tan feliz como lo soy yo.
Te deseo lo mejor...pese a todo.
Suerte, "paleo".

jueves, 26 de noviembre de 2009

Hasta los tobillos



Zapatero ha comentado esta mañana al periódico "El mundo" que ante el ataque coordinado contra el tribunal constitucional que han realizado doce editoriales catalanes, el siente "respeto".
Y esa es la táctica continua de este blandi-blug que tenemos por presidente del gobierno español, la bajada de pantalones.
Menos talante y menos querer quedar bien con todo el mundo, que luego pasa lo que pasa, que al bajarte tanto los pantalones, la gente termina por metértela continuamente.
Y yo no pretendo que seas un borde de declaraciones incendiarias y payasiles (rollo Berlusconi o Aznar), solo me gustaría que dejes de ir de Bambi por el mundo, que esto es como con las chicas, te explico:
está el típico tío, sensible y buenecin que siempre tiene un si en la boca, y que como mucho, se hartará de pagar fantas y de ser "el mejor amigo" de bastantes aprovechadas, y luego, el malote de aspecto(que después puede ser una bellísima persona) pero que a simple vista resulta más interesante y menos complaciente, y que se harta de follar.
Hazme caso, que durante una temporada de mi vida, el prsidente de fanta le estuvo poniendo mi nombre a todos sus sobrinos.
De vez en cuando mola estar del otro lado, presidente, que es mejor dar que recibir.
A esta pandilla de sinvergüenzas, que solo reivindican su españolidad para mamar de la teta de la madre patria, hay que tratarlos como se merecen, educada y correctamente, pero colocándote a su espalda y bajándoles con ternura los pantalones, preparado para clavar una hermosa pica en "Flandes" o en Barcelona, o en donde haga falta,vive Dios, que no vale con parecer un presidente(o un hombre) también hay que serlo.
Ten claro, que entre otros, me estás representando a mi, y me da Vergüenza.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

La del pirata es la vida mejor.



"La del pirata es la vida mejor,
no tiene comparación,
vivimos borrachos,
y somos muy machos,
y no nos importa la vida"

Así cantaban los piratas bajo el mando del "Capitán Garfio" en la versión animada de Peter Pan, que rodó Walt Disney.
Eran unos piratas tontolones y semi buenos, de cuerpos orangutanados y dientes impolutos, que pasaban el día persiguiendo al niño eterno de un lado a otro de "nunca jamás".
Supongo que "Garfio", no tenía un bufete de abogados en Londres gestionando el pago del rescate por el secuestro de la princesa india, pero claro, Disney tampoco quiso meterse demasiado con el tema (como cuando se rueda en España una película sobre ETA), no fuera que luego alguien tomase represalias.
Personalmente, me quedo con "El temible burlón", aquella fabulosa peli de piratas, donde Burt Lancaster despliega todas sus habilidades en el trapecio camuflado a base de trinquetes y mayores y donde los piratas son unos caballeros valientes y románticos, que debido a su rebeldía frente al sistema (opresor e injusto) se ven abocados a una vida al margen de una ley absolutamente despótica y cruel y empujados a una serie de aventuras que todos hubiesemos querido vivir en nuestras propias carnes, para al final, besar a la chica (o al mono tití, que cada uno tiene sus gustos y ahí yo no me meto).
Desde luego nada que ver, con esa pandilla de adolescentes empapados en heroína y provistos de Kalashnikov, que bajo las órdenes de elegantes empresarios y mercenarios con amplia experiencia en todo tipo de conflictos, se dedican a poner proa en sus barcazas contra cualquier embarcación que aún tenga cojones a faenar en sus costas.
Y otra cosa no, pero a los españoles (y lo siento amiguitos, pero si, los vascos sois españoles)lo que nos sobra a falta de otras muchas cosas son cojones.
Y ahí están los atuneros vascos, jugandose el pellejo a sabiendas de que en cualquier momento, un quinceañero con lanzagranadas y sable de abordaje, puede trepar por el mascarón de proa, con el cuchillo entre los dientes y un deseo incontrolado por tener aire acondicionado y comprarle a su madre un lavaplatos, y lo que es mucho peor, deseando también, el poderse costear por lo menos tres esposas( insensato, eso son por lo menos tres suegras...aunque bien mirado también son, por lo menos tres polvetes al mes).
Y luego todo son carreras por cubierta y "hostias Patxi...que se va a liar".
A partir de ahí demosle un fuerte aplauso a los miembros de gobierno y oposición, a los primeros por una nefasta gestión de la situación, que ha desembocado en el consabido pago del millonario rescate, y que encima lo han presentado como un triunfo diplomático y de negociación del simpático y talantoso Zapatero.
a los segundos, por aprovechar cualquier situación de crisis para en lugar de arrimar el hombro, sembrar más crispación y nerviosismo, entre la ciudadania, los piratas y el espíritu de Arana.
Al final, los pescadores vuelven a casa, sus mujeres, las verdaderas heroínas de esta historia, que en ningún momento se han dejado mangonear por esta caterva de politicuchos de mierda, se están probando los vestidos más ajustados y la lencería más mínima que han encontrado en los comercios de Bermeo, dispuestas a resarcir a sus hombres de los cuarenta días de infierno.
Y casi todos contentos.
A partir de ahora, en vez de ofrecer a la armada Española, como garante de la seguridad de la flota pesquera, estos meapilas se dedican a despilfarrar dinero en formación de seguratas de abordo, que tendrán que costearse los armadores que quieran mandar sus naves tras los bancos de atunes.
Luego esos sí,los barcos de guerra españoles, se oxidarán en los puertos, y nuestros infantes de marina matarán las horas muertas jugando a rescatar rehenes en la "play station".
Que mundo este.
Yo por si acaso, este año me estoy replanteando lo del descenso del Sella.

viernes, 13 de noviembre de 2009

En un lugar de La mancha.



Hay que ver que mal van las cosas, cuando ya hasta los chavales necesitan que la administración imparta cursos formativos, para hacerse pajas.
Joder...mu malita debe estar la cosa.
Puede que la humanidad esté en pleno proceso involutivo.
Vamos a ver, una cosa es lo que me decían a mi los curas en el cole, que me iba a quedar ciego (coño!! es verdad que me pusieron gafas a los trece) que me iba a llenar de granos (esa es explicación de base más científica que un jesuita podía aportar sobre el acné juvenil) aunque bien mirado, supongo que la revolución hormonal, el embutido y el chocolate aportaron su "granito" (véase cuanto ingenio...que bien traído) al respecto.
Otra cosa es que ahora, solo falta que llegué un técnico cualificado de la conserjería de salud, o de paridad, o de alguna otra mamarrachada y le saque la colita a los alumnos de 4ºa, (eso sí, en orden alfabético sin hacer distingos de clase, credo o tamaño) y les zumbe la campanilla hasta que los muchachos aprueben todas.
Y yo repitiendo cursos en la intimidad de mi cuarto de baño.
Si es algo, aparte de absurdo, es terriblemente injusto y que sepáis que escribo estas lineas desde la más horrorosa de las envidias.
A mi me amenazaban con el infierno, y ahora a los críos les explican como sacarle un mayor partido a sus "mangueritas de la alegría".
Me pregunto si se podrá ir de oyente.
También me pregunto si no podrían emplear los 14000 eurazos que se han gastado en los folletos( hay que risa: folle-tos) en algo del estilo "ayudemos a unas pocas familias que ya no tienen ni la prestación por desempleo".
Señores políticos, les recomiendo el "penhouse", encierrense en sus cuartos de baño, unos cuantos añitos y dejen ya de hacer el gilipollas.