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viernes, 16 de junio de 2017

Microrrelatos

Resulta que ha sido el día del escritor. Imagino que para ser políticamente correctos, será el día del escritor y la escritora. En cualquier caso, voy a celebrarlo (cualquier excusa es buena).
Ayer y en vista de que el último premio literario que he ganado, ha sido un certamen provincial de microrrelatos, comencé un taller dedicado a este género, al que nunca presté demasiada atención, puesto que se me antojaba excesivamente escueto. Pero no.
Aquí os dejo tres microrrelatos, dos escritos ayer durante el curso, como ejercicios de clase y otro que acabo de escribir ahora mismo. Ninguno de ellos excede de las cien palabras título incluido (esta es una de las normas para que se consideren como microrrelatos).
Espero que os gusten.

Terminar con los sueños

Contra todo pronóstico, consiguió ocupar la Casa Blanca. La opinión pública internacional no terminaba de explicarse como la nación más poderosa del mundo, había colocado a aquel psicópata frente al botón que estaba a punto de pulsar
Donald respiró profundamente, sopesó las inmediatas  consecuencias de aquel acto y sonrió antes de apretarlo con firmeza. A los pocos segundo de hacerlo, una lucecita roja se iluminó, indicando que el final estaba cerca y debía prepararse para ello. Mientras caían las últimas gotas de café en el interior de la taza, añadió el azúcar.



Algo Mecánico

Mientras le acompañaba a su apartamento, imaginó cómo sería  todo y cómo terminaría la noche. Una vez más, volvió a equivocarse. De lo que había pensado a lo largo del camino hasta la vivienda, a lo que sucedió realmente, hubo un mundo carente de todo romanticismo. Aquella que creyó sería el verdadero amor de su vida, no fue más que un polvo rápido en el ascensor y una fría despedida, seguramente para siempre.


Sin perdón

Al descubrir lo mucho que podría llegar a amar a la persona adecuada, comprendió que toda luz tiene su sombra y que para cada cara, hay una cruz. Entonces la odió más que nunca y creyó firmemente que jamas la perdonaría. 
Supo en el acto que aquel espontáneo razonamiento le llevaría a destrozarse la vida y decidió encontrar la manera de conmutarle la pena y dejarla libre. Pero el tribunal de sus recuerdos y el jurado de su alma no quisieron concederle la condicional. Optó por aplicarse a si mismo la pena capital.Por amor

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