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domingo, 9 de agosto de 2015

¿Ser Humano? No gracias, a veces quisiera ser un gato.

Esta cosita tan linda es Sasha.
Sasha ya no está aquí, físicamente al menos.Sé que nadie se va del todo, de alguna manera su esencia, su energía y su recuerdo vivirá para siempre junto a las personas que la querían.
Esta perrita estaba en la flor de la vida pero siempre hay algún desgraciado que se permite el lujo de ir arrancando flores de jardines donde no debería siquiera poner un pie.
Desde su prepotencia (algo por desgracia inherente a su condición humana) este personaje decidió envenenar a Sasha, envenenando de paso la vida de dos personas que la echarán siempre de menos.
Creo firmemente en la justicia poética o en la justicia divina, llámese como se prefiera.
 Estoy convencido de que a todo cerdo le llegará su San Martín de una forma o de otra así que lo siento amigo pero probarás tu propia medicina y terminarás sufriendo, no obligatoriamente por un veneno(espero que sea algo mucho más lento y doloroso) la vida elegirá sus propias armas con las que pagarte hazañas como esta.
Los animales no son ni juguetes ni mercancía ni mucho menos objetos de los que uno se puede desprender a voluntad.
Ya de por si el término "mascota" me resulta algo peyorativo.
Lo he escrito alguna vez: "Gatete" no es mi gato, más bien podría decirse que yo soy su humano.
Los animales son excelentes compañeros de vida porque aunque todos tienen sus cositas (como nosotros. El que no sea un poco "friki" que levante su espada láser) de lo único que carecen es de esa prepotencia mediante la que el Ser Humano ha llegado a convencerse de que es la mejor especie y de que tiene derecho de nacimiento para esquilmar seres vivos, recursos naturales y todo cuanto se le antoje.
Según la Biblia Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, pero permitidme que discrepe un poco.Aunque soy cristiano creo que Dios podría perfectamete tener aspecto de Cocker o de Gran Danés, incluso de gato persa. Soy un ferviente seguidor del "gatolicismo".
He tenido la inmensa fortuna de convivir con animales desde que era un nño pequeño y desgraciadamente he llorado la muerte de muchos de ellos pero al menos eran lágrimas de pena y no de rabia contenida.
Si viviésemos en el salvaje oeste, la edad media o en la California actual, este tipo de acciones seguramente provocarían que aquellos que compartían su día a día con el animal asesinado, tirasen de pistola o de M16 y le dieran al "superheroe urbano" un poquito de lo que se merece para encima terminar de joderse la vida y acabar en prisión o con la conciencia reventada, pues quitar una vida no es algo baladí, incluso la de alguien que merece desaparecer del mundo.
Desde aquí condeno las acciones de este tipo, acciones que considero repulsivas y deleznables.
Los animales merecen todo nuestro respeto y deberíamos aprender mucho de ellos y de su conducta pues superando el instinto natural que los lleva a tratar de alimentarse a toda costa por si llegan vacas flacas y de aparearse para perpetuar sus genes, no tienen la codicia, la falsedad, la envidia y otras de esas lindezas que tenemos que ir sorteando a diario.
Su cariño suele ser sincero e incondicional y vale, hay algunos perros agresivos y peligrosos pero eso puede ser por que sus "amos" no han sabido tratarlos correctamente, educarlos para vivir en sociedad o quererlos cuando necesitaban sentirse parte de una manada o un grupo familiar.
Estoy absolutamente convencido también de que Sasha ha sido una perra muy feliz y de que se habrá llevado unos recuerdos tan buenos como los que ha dejado.
Tras un parón necesario en el blog, hoy vuelvo con una entrada muy diferente a lo que acostumbro a escribir pero tan necesaria como este paréntesis que me he visto obligado a hacer por necesidades específicas.
Desde aquí todo mi apoyo y mi cariño a Laura y a Ginés, quienes convivieron con Sasha y se esforzaron en darla todo el amor y los cuidados que la perrina necesitara.
Todo mi desprecio a la persona que decidió envenenar animales como demostración de su superioridad o por el motivo que haya sido, que desde aquí digo que no está justificado de ninguna manera.









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