martes, 28 de abril de 2015

Segundas partes ¿nunca fueron buenas?

Y lo digo porque el pasado mes de febrero escribí una entrada sobre la amistad y de nuevo voy a hacerlo ya que hace poco, charlando con alguien que me va conociendo mejor cada día, se me planteó la idea de escribir algo sobre lo que entiendo por amistad.
Esta canción con la que encabezo la entrada describe de forma muy especial esa expresión de "Para lo bueno y para lo malo" o el consabido "Para eso están los amigos".
La vida me ha enseñado lo importante y lo necesario que es tener buenos amigos.
La verdadera amistad se basa en la confianza y el amor, como la mayoría de las relaciones humanas que merecen la pena.
La afinidad también une a las personas pero afinidad sin confianza se queda en "colegueo" y si a ese "colegueo" le unes confianza y cariño nace un lazo mucho más potente y que en ocasiones puede ser la soga a la que te agarres para no caer en un pozo o para salir de él si ya has caído, e incluso el cabo que puedes lanzar a quien veas en peligro.
Soy humano, mucho y como humano que soy me he equivocado en bastantes ocasiones y en alguna he cometido el terrible error de traicionar la confianza de un buen amigo.
Ya lo dice el refranero popular: La confianza se gana en un año y se pierde en un día.
Trato de no volver a cometer semejante error y al igual que muchos de mis amigos se han convertido en un perfecto y seguro baluarte, yo quisiera serlo también para los mios.
A veces me siento un poco pequeñito, conozco mis limitaciones y me veo como un tipo muy normalito que roza lo insignificante pero sé que cuando un amigo me necesite estaré ahí, incluso más allá de la medida de mis posibilidades.
La amistad, como el amor o la felicidad, son términos que a veces se ensucian o se manipulan y solo descubres lo hermoso de estas palabras cuando amas de verdad, sientes la presencia de un verdadero amigo o te consideras realmente feliz, por poquito que dure ese momento.
Obviamente el respeto es otra de las piezas fundamentales sobre la que sustentar una verdadera amistad al igual que sirve de base para otros sentimientos fundamentales que unen a los seres humanos entre si.
Tengo la inmensa fortuna de conservar amigos desde hace más de 30 años y creo que eso es así, por haber compartido muchas vivencias, buenas y malas y haber arrimado el hombro cuando ha hecho falta y sobre todo por no haber defraudado ni haberme sentido defraudado.
La condición humana es la que es y desde luego no todos los días vamos a ser unas personas encantadoras, pacientes y animadas a todo, en ocasiones somos un poco mezquinos, egoístas o miserables pero un buen amigo sabrá reconocer los hechos puntuales y depositará su confianza en ti dando una nueva oportunidad y a veces una detrás de otra, pero volviendo al refranero: "Lo poco agrada y lo mucho enfada" o "tanto va el cántaro a la fuente que termina por romperse", será mejor no forzar la máquina ni jugar con la paciencia de nadie.
Desde luego al margen de "amigo que no da y cuchillo que no corta, perder poco importa" me quedo con " quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija".
Mis amigos saben que para que les de sombra tendrán que sentarse en el suelo, pero siempre voy a hacer lo posible para que se sientan arropados, queridos y seguros a mi lado.
No considero al amigo como aquel que pueda cubrir mis necesidades si no la persona por la que me esforzaría "hasta el infinito y más allá",( como el astronauta ese de las pelis de dibujos) para que pudiera sortear el bache que le obstaculizara el camino
No sé porqué de un tiempo a esta parte me he vuelto tan reflexivo con estas cosas, bueno, si sé porqué. Tengo mucho que aprender y quiero hacerlo.
La amistad es una de las expresiones humanas más hermosas y que coño humanas, mi gato también es mi amigo y se comporta como tal, así que no seré tan prepotente como para otorgar la capacidad de sacrificarse por otro  a quien quieres tan solo a los humanos. De hecho como especie animal dejamos un poquito que desear, por muy inteligentes que seamos y mucho que evolucionemos.
Me parece que podría estar horas y horas disertando sobre este concepto pero vosotros no tenéis la culpa de mi necesidad de aclarar las ideas.
Bien es cierto que el termino amistad se ha corrompido hasta la saciedad, pero en una sociedad como la nuestra, se termina corrompiendo todo, de hecho la corrupción se ha convertido en el gran problema.
Hay amigos corruptos y personas que corrompen las amistades pero siempre tiene que haber una cara y una cruz, aunque no quisiera cargar con una cruz como esa, ya arrastré la mia y aún tengo marcas en la espalda y en el alma.
Me quedo con aquellos que te abrazan cuando te ven desesperado y que te ayudan a unirte de nuevo al pelotón cundo te has caído de la bici.




2 comentarios:

Damicci dijo...

Hace poco escribiste que la madre es el único tesoro que tienen los pobres y como el que tiene un amigo tiene un tesoro, debes de estar forrado con tanto cofre.

lacantudo dijo...

Mola ese alias, muy oportuno ya que aunque seguramente sea una referencia al escritor, la traducción de su nombre es algo asi como "Edmundo de amigos".
Tesoros tengo muchos, pero inmateriales, no de esos que te permiten Ferraris o yates y que quieres que te diga, no los cambio.