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sábado, 1 de noviembre de 2014

Te he asesinado y lo siento mucho, florecilla

 

Pues si, es lo que tiene esto de escribir, que no puedo evitar que en la novela en la que ando enfrascado el personaje de la mujer de la que se enamoran hasta la saciedad tanto el "bueno" como el "malo" lo haya inspirado en tu persona dado que era muy sencillo escribir sobre ciertos sentimientos si directamente abría la espita del recuerdo y dejaba que fluyera.
Lo malo es que en esta novela he comenzado a bucear en un género me encanta, el policiaco y claro, mi alter ego se ve envuelto en una serie de crímenes. No os cuento más que si no luego no va a tener gracia ni interés alguno.
El caso es que al escribir sobre tu muerte, todo lo sencillo que me resultaba escribir sobre quererte ha dado un giro tremendo y aunque yo soy de los que escriben casi sin levantar las manos del teclado ni un segundo (excepto para fumar) hoy me he descubierto deteniéndome y meditando las palabras, porque me daba mucha pena acabar con tu vida de forma imaginaria, espero no sobrevivirte en la vida real, me daría mucha pena  (fíjate, casi lo consigo)
Ha sido duro, muy duro y he tratado de que no sufrieras lo más mínimo, pero he tenido que enfrentarme a una agonía dolorosa y tremenda, dadas las circunstancias de tu muerte y si pretendo que mi novela sea fiel a la realidad, no puedo escaquearme de ciertos datos porque si no, no tendría credibilidad ninguna.
En cualquier caso prometo escribirte vivita y coleando en futuros textos, feliz, sana y con la vida resuelta que es lo que te mereces y te deseo desde el corazón.
Creo que voy a aprovechar este momento de ira literaria para ahogar la frustración y la pena cepillándome con mi 38 a otro de los personajes, un tiro en la cabeza le va a venir fenomenal y además que coño, a mi me vendrá casi mejor.
Esto es un poco chorrada, pedirte perdón por darte muerte figuradamente, pero mi sentimiento de culpa y mi tristeza son reales y como dice la canción que he colgado arriba, "solo quedan las ganas de llorar, al ver que nuestro amor se acaba".
Mira tu por donde me aficioné a este tema hace unos pocos años en plena crisis sentimental.
 Una vez escribí que cuando quiero hacerme daño hago introspección. Ahora cuando quiero sufrir me pongo esta canción y dejo que fluya.
De todas formas esto es algo puntual, que ahora mismo estoy muy contento y de muy buen rollo, disfrutando de todo lo que se me presenta, así que a ver si salto de capítulo ya  y me deleito con cosas más agradables que no impliquen matar a ninguno de mis amores.
Podría escribir sobre mi pequeñita y que cada capítulo sirva una vez más de homenaje a su belleza,
Voy a recargar el arma.
Besos.

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