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Mi primer retoño

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Este fue el primero de lo que espero sea una familia numerosa

martes, 6 de diciembre de 2011

Mirando al mar

soñé, que estaba junto a ti.
Mirando al mar me di cuenta de que no era más que un sueño y de que cuando despertara, todo seguiría igual, ni mejor, ni peor...igual.
Mirando al mar me sorprendí recordando todas las cosas que quisiera olvidar. Una a una, todas las cosas.
Así que hice lo que hago cuando me entra un ataque de angustia, encender un pitillo y fumar despacito.
Seguí mirando al mar, porque yo soy así de gilipollas y que coño ¿porqué me voy a privar de este ratito de nostalgia?
El murmullo de las olas es la banda sonora perfecta para lo que se ha marchado y no ha de volver.
El sol se está poniendo y es un momento increíblemente bonito.
A lo lejos un pescador se adentra despacio en el mediterraneo, el timón en una mano y en la otra una taza de café.
Dibujo con el dedo sobre la arena mojada y lo cierto es que una y otra vez le doy forma a algo parecido a tu ausencia.
Nunca he dibujado bien. La verdad es que casi nunca he hecho nada bien.
Lo que mejor se me da es perder, pero eso no se lo cuento a nadie porque tampoco es algo para ir presumiendo.
Cierro un momento los ojos y descubro asombrado que el mar sigue ahí cuando los vuelvo a abrir.
Que grande, cojones, que lleno de historias.
La costa está salpicada de pequeños puntitos en la arena y tengo la certeza de que cada uno de ellos es un tipo bajito y nostálgico que fuma despacito y dibuja estupideces con el dedo.
Una gaviota, dos tres. De repente esto parece un congreso del PP.
Cuanto bicho.
Hace calor y me despojo de la camiseta.
La gorra de flores no me la quito, que se me riza el cabello con el salitre y luego es un coñazo.
Me gusta sentir la brisa en el pecho, me gusta sentir en el pecho. Me gusta sentir.
Me gusta mirar a los ojos a las personas con las que hablo y me gusta mirarme a los ojos cuando hablo solo, como ahora.
Trato de hacer "ranas" sobre el agua, arrojando piedras planas y no lo consigo, así que hago otro intento arrojando los restos de unas cuantas historias de amor.
Saltan y rebotan creando unas ondas concéntricas con forma de corazón que enseguida desaparecen.
También arrojo siete millones de botellas con mensajes dentro, todos para mi.
Me hace ilusión irlos encontrando más tarde, en otras playas, en otros momentos tristes.
Me apetece sumergirme un poco, así que fuera bañador y fuera gorra.
El agua está estupenda, como un abrazo oportuno.
Hago "el muerto", es fácil desde que no me quiere la más bonita de todas las mujeres que me han dicho que no me quieren y que casualmente no eres tu chata, no te atrevas a pretender ostentar ese título porque a ella no la llegarás nunca a la suela de los zapatos.
Solo tengo que tumbarme de espaldas, extender los brazos y flotar.
Me mece...memeces.
Ahora vuelvo a ser el niño rubio en la cuna, quedándose dormido entre arrullos y olores familiares.
Que sensación más placentera.
Lo que daría por volver al útero eterno del que se siente feliz.
Tarareo algo, creo que es un tema de Janice Joplyn, "Samertime" se llama. Que oportuno es el DJ que vive en mi cerebro, que bien escogida.
De no ser porque se me termina poniendo la piel como a la Duquesa de Alba, podría pasarme horas y horas en el agua, haciendo nada.
Flotar.
Se marchó el sol, ya se ha ido a acostar pero ha venido mi amiga la luna, que me seca con su calor.
Yo debería marcharme a casa, pero es que no me apetece demasiado, así que buscaré una excusa para llamar a la puerta donde los ojos miran más felinos y las uñas cortan el acero.
Entiendelo, contigo me siento seguro, querido. Contigo aún encuentro motivos para reír y para sentirme todavía Juan.
No me juzgues por ello, no me culpes.
Te prometo que estoy buscando la forma de derribar los últimos miedos y te aseguro que mis viejos amigos, los monstruos del armario y yo, hemos iniciado conversaciones de paz y el día menos pensado aparecerán en todos los telediarios, con pasamontañas y boinas, declarando el abandono de la lucha armada en todo el territorio de mi dormitorio.
Solo cuidame un poco más, que lo estás haciendo muy bien y ya casi no bajo a la playa.
Solo cuídame un poco más.
Solo un poco más.
Solo.

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